11 tips para la maternidad en tiempos modernos
11 tips para la maternidad en tiempos modernos
Cibele Passos Zuchelo Sicóloga Clínica / [email protected]

La maternidad siempre ha sido un asunto polémico. Aunque tengamos un manual, siempre será un desafío. Quizás esto ocurra por su particularidad subjetiva. Siendo así, al nacer un bebé nace una madre y una nueva historia, única e irrepetible.

Al convertirse en madre, cada mujer tiene emociones y sentimientos (algunos positivos otros ni tanto) que no le fueron advertidos previamente, pues la maternidad, al ser subjetiva y singular, no puede ser prescrita (por nadie). Asimismo, es natural de este rol acertar y equivocarse a diario.

Es innegable la existencia de un ‘lado B’ en la maternidad, el que muchas mujeres no se atreven a mencionar por temor a ser juzgadas y criticadas. De esta manera, existen un par de dificultades comunes a enfrentar: la privación del sueño y el lidiar con el desapego temprano. Estos son los motivos principales por los cuales muchas abandonan sus trabajos o buscan nuevas oportunidades laborales.

He podido percatarme en los trabajos que realizo como sicóloga, el sufrimiento (aunque velado) por el cual pasan muchas madres posteriormente al nacimiento de sus hijos. Las razones son diversas. Algunas están agotadas con sus múltiples deberes; la triple jornada femenina (casa, trabajo e hijo) les impide tener energía suficiente para disfrutar de la maternidad como quisieran. Se sienten angustiadas, estresadas y con poca energía para criar. Como solución, optan por delegar los cuidados de su pequeño a otros. Por lo demás, a veces no les queda otra alternativa cuando las cuentas las obligan a trabajar.

Estas mujeres suelen sentirse socialmente juzgadas frente a sus decisiones. También emerge la culpa y terminan aislándose, viviendo en soledad sus tristezas y agobios. Surge aquí el requerimiento de acudir a sicólogos y/o siquiatras para buscar orientación y contención emocional.

Por otro lado, es innegable la necesidad de poner el foco en la salud mental infantil antes de emprender en la crianza. Para criar hijos sanos desde el punto de vista físico, mental y emocional, una mujer debe estar sana en esos mismos aspectos, por lo que su cuidado debería ser también la prioridad de quienes la rodeen. Sin embargo, la triple jornada laboral no coopera para esto y, si además le sumamos un padre poco involucrado en la crianza de su hijo y en los asuntos del hogar y que las redes de apoyo son reducidas, prevenir la llegada de un ‘burnout’ será muy difícil.

Las familias y las parejas están en crisis porque nosotros, los individuos occidentales, estamos en crisis. En el libro “El sentido como destino: las crisis del ser occidental actual”, realicé un estudio profundo a modo de entender porqué hemos construido esta sociedad y porqué estamos enfermándonos. Pude constatar que la génesis de este problema radica en estar ocupándonos mayormente de nuestra dimensión material y, por ende, olvidándonos de cuidar la espiritual.

El consumismo está consumiendo -valga la redundancia- no solo al medio ambiente, sino también a nuestras relaciones más cercanas y a nosotros mismos. Por lo anterior, debemos reciclar no solamente lo que producimos, sino también a uno mismo; para así lograr reciclar nuestras relaciones de pareja, filiales y familiares. Con esto dejaremos de seguir depositando las ‘basuras interiores’ que creamos a causa de la desconexión con nuestra dimensión espiritual.

Seamos realistas, la maternidad demanda mucho, puesto que requiere de infinitas habilidades y conocimientos. Entretanto, es aún más compleja cuando intentamos conciliarla con la vida profesional. Para lograr esto, seré objetiva y proporcionaré 11 tips que permitan brindarte paz y armonía, pero sobre todo prevenir el ‘burnout’ de la maternidad.

1. Cuidar la salud: alimentarse sano, ingerir agua suficiente y practicar ejercicio físico a diario.

2. Meditar: 15 minutos (o más) al despertar y al terminar los quehaceres diarios.

3. Aprender a decir ‘no’: poner límites a uno mismo y a los demás. Esto es imprescindible para alcanzar grandes metas. Para conseguirlo es esencial postergar las necesidades inmediatas, las cuales pese a otorgar placer momentáneo, a la larga perjudican.

4. Pedir ayuda: no sentir vergüenza ni temor por esto. Implica aprender a delegar y a soltar el control.

5. Hobby: apartar al menos 60 minutos diarios para hacer algo placentero.

6. Gratitud: tener una libreta de notas para escribir, todos los días, al menos 5 cosas por las cuales sentimos gratitud.

7. No reclamar: abandonar esta práctica. Además de ser adictiva, afecta nuestro campo vibratorio, atrayendo para nuestras vidas más de aquello que estamos reclamando.

8. Generosidad y aceptación: realizar al menos un acto de generosidad diario. Aceptarse a uno mismo, a los demás y a nuestra realidad.

9. Amor y respeto: que no exista espacio en la familia para los insultos, maltratos, gritos y/o amenazas, abriendo paso al amor y al respeto.

10. Ser protagonista: dejar de culpar a los demás por las cosas negativas que nos pasan, transformándonos en protagonistas de nuestras vidas. Comprender que las críticas hacia los otros son proyecciones de nuestro interior; y aquello que nos molesta de ellos pertenece a uno mismo.

11. Salir de la zona de confort: todos los puntos señalados nos incitan a salir de nuestra zona de confort. Son pequeñas acciones que permitirán generar un cambio favorable en nuestras vidas.

Para provocar el cambio social que muchos anhelamos, debemos comenzar a cambiar nosotros mismos, no solo para convertirnos en mejores personas cada día, sino para ser madres más efectivas y afectivas.

Tal cambio social depende de nosotros. Es tiempo de unir fuerzas, para lograr ascender nuestra humanidad a estados más elevados de conciencia. ¡Los invito a atrevernos a salir de nuestra zona de confort!

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