8 hábitos para un embarazo saludable
8 hábitos para un embarazo saludable

El embarazo es un acontecimiento único en la vida. Y para que esa experiencia se desenvuelva de la mejor manera, es imprescindible que adoptes ciertos hábitos que beneficiarán tanto a tu cuerpo como a tu mente. ¡Sigue esta pauta y vive una gestación sana y sin riesgos innecesarios!   

Visita a tu doctor

Apenas tengas la sospecha de estar embarazada, visita a tu ginecólogo para que realice un primer control. En esta consulta te practicará una ecografía para confirmar (o no) el embarazo, diagnosticará la edad gestacional de tu guagüita, y ordenará una serie de exámenes de laboratorio tendientes a evaluar tu estado general de salud. Asimismo, el doctor te indicará cuándo y cuáles son los controles que tienes que hacerte durante los próximos nueve meses.

Aliméntate de manera adecuada
Mantener una alimentación saludable es esencial en esta etapa, ya que tanto la madre como el hijo tienen requerimientos nutricionales especiales. Por eso, los expertos recomiendan seguir una dieta equilibrada que contemple: lácteos (aportan calcio), frutas y vegetales (son fuentes de vitaminas y minerales), carnes y pescados (son ricos en proteínas), y carbohidratos, preferentemente integrales.

Recuerda que el hecho de estar embarazada no significa que debas comer “por dos”. Para satisfacer la demanda extra de nutrientes basta con que, a través de una dieta balanceada, incrementes progresivamente la ingesta de calorías diarias.

Si al momento de quedar embarazada tienes sobrepeso o te aflige ganar demasiados kilos, no dudes en acudir a un nutricionista o nutriólogo. El profesional te brindará una pauta alimenticia acorde a tus necesidades, además de sugerir el consumo de algunos suplementos alimenticios como ácido fólico y vitamina D.

Más y más agua
En los 9 meses de embarazo procura mantenerte muy bien hidratada, para así prevenir problemas como la obesidad, várices y estreñimiento. Intenta beber al menos 2 litros de agua al día, aumentando la cantidad en época de verano. Opta siempre por agua purificada.

Sin excusas… ¡Ejercítate!
Si no existe contraindicación médica o riesgo para el embarazo, la realización de ejercicios puede ser muy beneficiosa para ti y tu hijo. Si antes de quedar embarazada ya practicabas algún deporte, puedes continuar con este, pero siempre bajo supervisión del médico tratante. En cambio, si te apuntaste al gimnasio en cuanto te enteraste del embarazo, debes iniciar una actividad suave y de baja intensidad. Recuerda que este no es un buen instante para empezar a practicar un deporte exigente. Ten presente que hay disciplinas que son más adecuadas para las embarazadas, como la natación, pilates y yoga.

Una vuelta por el dentista
Si bien el antiguo dicho “un hijo, un diente” es completamente falso, toda vez que, en sí mismo el embarazo no produce la caída de piezas dentales, es cierto que en este período debes tomar precauciones. En efecto, los cambios hormonales propios de esta etapa podrían provocar una disminución del pH e incremento de la acidez de la boca, lo que te haría más propensa a la formación de caries. Por eso es bueno que al menos una vez en el embarazo hagas una visita preventiva al dentista.

Adiós a los vicios
Está comprobado que fumar durante la gestación es perjudicial para la salud del bebé, pues el dióxido de carbono y la nicotina llegan directamente al feto, ocasionándole espasmos en los vasos sanguíneos y alteraciones cardíacas, entre otras consecuencias. Por eso, en este período el consumo de cigarrillos debería reducirse a cero.

Por su parte, el alcohol también es potencialmente dañino, puesto que ingresa en el torrente sanguíneo de la guagua, pudiendo provocar aborto espontáneo, bajo peso, alteraciones neuronales, etc. Durante los nueve meses puedes tomar una copita de vino o espumante, pero solo de manera muy ocasional. En ese sentido, lo óptimo sería descartar por completo la ingesta de bebidas alcohólicas.    

Sexo… ¡Sí!
Tener relaciones sexuales durante el embarazo es un hábito absolutamente saludable. A través del sexo no solo lograrás conservar la unión y comunicación con la pareja, sino que además estarás realizando un excelente ejercicio de preparación para el parto.

Descansa, descansa y descansa
No siempre es fácil, sobre todo si tienes más hijos, pero en la medida de lo posible, debes intentar descansar. Acuéstate más temprano de lo habitual y levántate más tarde, duerme siestas, practica ejercicios de meditación, y haz pausas recostada y con los pies elevados.

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