Amamantar en Público
Amamantar en Público

La mayoría de las personas que conozco declaran apoyar la lactancia materna, de hecho hay sólo 2 que me han dicho categóricamente que no les gusta. Sin embargo, hay veces en que la realidad no cuadra con este discurso.

En más de una oportunidad he recibido comentarios despectivos sobre mi lactancia, incluso una de mis fotos amamantando a mis mellizos en Facebook fue denunciada y eliminada, foto que fue calificada de “ordinaria” por mis cercanos.

Establecer una lactancia exitosa con mellizos prematuros no fue fácil, recibí mucho apoyo para lograrlo. Hoy llevamos más de 2 años, algo de lo que siento un profundo orgullo y me conecta poderosamente con mis pollitos.
Para mí, lactancia en público no sólo se refiere a dar pecho en un mall o la calle, sino frente a todo tipo de “públicos”; desconocidos, amigos, familiares, etc.

La leche materna es -sin duda- el mejor alimento que nuestros hijos pueden recibir en términos de los nutrientes y anticuerpos que ésta les entrega, y porque no sólo es alimento físico sino también afectivo; es seguridad, confianza, amor, placer. Por lo tanto, si queremos fomentar la lactancia materna exclusiva y a demanda, por lo menos lo que dura el postnatal de 5.5 meses, y luego los 2 años que recomienda la OMS, tenemos la responsabilidad como sociedad de apoyar y acoger a esa madre que quiere dar leche a su hijo.

No podemos pretender que pase 5.5 meses o 2 años encerrada en su casa. Esa mamá necesita poder hacer su vida junto con su pollito, ya sea salir a la feria, a la plaza, a la casa de familiares, a la iglesia, o al trabajo en el caso de las mamás que pueden hacerlo. No podemos pretender que cada vez que su guagua quiera pecho deban ir a una sala de lactancia o deban taparse y esconderse.

Una mujer que amamanta en el metro, en la calle, en un restorán o en un parque no está buscando exhibirse, de hecho lo más probable es que no se dé cuenta de lo que pasa a su alrededor, ya que lo que está buscando es satisfacer rápidamente las necesidades de su hijo.

Una madre que amamanta no necesita escuchar: “¿y hasta cuándo le vas a dar?”, o “pero ya está grandecito”, ni tampoco que se le prohíba dar pecho en reuniones familiares porque hay gente a la que le incomoda, o que le comente que su lactancia es ordinaria. Por el contrario, requiere apoyo, sentirse segura y confiada de que está dando lo mejor de sí a su hijo, y de vez en cuando una sonrisa de ese alguien que la mira con cariño, de esa madre que también dio pecho o ese hijo que lo recibió y guarda lindos recuerdos.

Los niños crecen rápido y el período de lactancia no vuelve. Es lo natural, es lindo, es sano y es un acto de amor. Disfrutémoslo, ya sea que seamos las protagonistas o sólo espectadores. En ambos casos estaremos construyendo una sociedad más sana y amorosa.

Por Alejandra Figueroa. 

Te gustará leer:

Lactancia: Cómo empezar a amamantar. 

Como debe ser la alimentación de la madre durante la lactancia. 

Banner lateral Feria MyB 2019
Banner lateral Calo Crecer 2019
Banner latera Feria PyC oct. 2019

te podría interesar