Anticonceptivos ¡a tu medida!
Anticonceptivos ¡a tu medida!

Existen diversos métodos que permiten vivir una sexualidad plena sin preocupaciones. Cada vez  aseguran mayor efectividad y menos efectos  secundarios. Aquí te dejamos algunas opciones para que escojas la que más se adapte a tu estilo de vida. Eso sí, no olvides consultar a un ginecólogo antes de tomar una decisión definitiva.

Los anticonceptivos son métodos o procedimientos que ayudan en la prevención de un embarazo en mujeres sexualmente activas, ya sea que lo utilicen ellas o sus parejas. Existen distintas alternativas y cada persona debe elegir el que sea mejor para ella, dependiendo de qué es lo que está buscando. De esta manera, a continuación, te describimos algunos de ellos para que estés al tanto al momento de escoger el tuyo.
– Métodos de barrera: Estos están diseñados para evitar que el esperma ingrese al útero, son removibles y pueden ser una opción para las mujeres que no pueden usar métodos anticonceptivos hormonales.
– Condones masculinos: Se trata de una funda fina que cubre el pene para recolectar el esperma y evitar que ingrese al cuerpo de la mujer. En general, están hechos de látex o poliuretano, y además reducen el riesgo de enfermedades de transmisión sexual (STD). Son desechables.
– Diafragmas: Es una especie de copa flexible y poco profunda hecha de látex o una goma suave que se inserta en la vagina antes de tener relaciones sexuales. Debe usarse crema o gel espermicida junto con él. Este debe permanecer en el lugar durante 6 a 8 horas después de las relaciones sexuales para evitar el embarazo, pero debe retirarse dentro de las próximas 24 horas luego de su inserción. Para su correcto funcionamiento debe tener el tamaño correcto, lo que puede ser determinado por un profesional de la salud. El diafragma debe reemplazarse luego de 1 o 2 años.
– Métodos hormonales:  Estos utilizan hormonas para regular o detener la ovulación y evitar el embarazo. Se pueden introducir hormonas en el cuerpo de varias maneras, como píldoras, inyecciones, parches cutáneos, geles transdérmicos, anillos vaginales, sistemas intrauterinos y varillas implantables. Deben ser recetados por un especialista.
– Condones femeninos: Estos son una especie de bolsa de plástico fino y flexible. Una parte del condón se inserta en la vagina de la mujer antes de tener relaciones sexuales para evitar que el esperma ingrese al útero. Este también reduce el riesgo de STD y se desechan luego de un único uso
– Copuchones cervicales: Son similares a los diafragmas, pero más pequeños y rígidos y menos perceptibles. Es una copa de silicona fina que se inserta en la vagina antes de tener relaciones sexuales. Al igual que el diafragma, el capuchón cervical debe usarse con crema o gel espermicida. Este debe permanecer en el lugar durante 6 a 8 horas después de las relaciones sexuales para evitar el embarazo, pero debe retirarse dentro de las 48 horas de su inserción. Con los cuidados adecuados, el capuchón cervical puede usarse por 2 años antes de ser reemplazado.
– Anticonceptivos orales combinados: Sin duda, ‘la pastilla’ es el método más popular. Evita la ovulación y debe tomarse sagradamente una vez al día. Hoy existen alternativas que pueden usarse de manera continua, lo que simplifica la ingesta. Entre sus ventajas se destacan que regula el ciclo menstrual y aminora el flujo; asimismo, mejora la apariencia de la piel.
– Anticonceptivo de emergencia: Son pastillas hormonales que se toman como una dosis única o en dos dosis con 12 horas entre una y otra. Su uso está previsto para casos de relaciones sexuales sin protección.
– Anticonceptivo subcutáneo: Son pequeños tubos de plástico cargados de hormonas que evitan la ovulación y la llegada de los espermatozoides al útero al espesar el moco cervical. Dependiendo de la hormona que se emplee, pueden durar de 3 a 5 años. Son implantados en el antebrazo, el procedimiento siempre debe estar en manos de un médico.
– Anillos vaginales: Es una argolla pequeña y flexible que se inserta en la vagina, la cual secreta constantemente hormonas anticonceptivas. Se usa por 3 semanas consecutivas y se descansa en la cuarta. Los anillos deben ser insertados y retirados por la mujer. No se recomienda para quienes tengan antecedentes de coágulos sanguíneos, accidente cerebrovascular, ataque cardíaco o ciertos tipos de cáncer.
– Métodos intrauterinos: Un DIU es un pequeño dispositivo en forma de T que se inserta -realizado por un profesional- en el útero para evitar el embarazo. Este puede permanecer y funcionar de manera efectiva durante muchos años cada vez. Luego del periodo de tiempo sugerido, o cuando la mujer ya no lo necesita o desea otro método anticonceptivo, se retira.
– Inyección:  Este método implica la inyección de una progestina en el brazo o la nalga una vez cada 3 meses. Quienes utilicen este sistema deben llevar una dieta rica en calcio y vitamina D, o tomar suplementos vitamínicos mientras reciben el medicamento.
– Parche: Es un parche de plástico fino que se adhiere a la piel y libera hormonas al torrente sanguíneo a través de esta. Este se pone en la parte baja del abdomen, las nalgas, la parte externa del brazo o la parte superior del cuerpo. Se coloca un nuevo parche una vez por semana durante 3 semanas y no se usa parche en la cuarta semana para permitir la menstruación.
¿Y después del parto qué?
Es importante que tengas esta conversación con tu doctor, para saber qué tipo de anticoncepción usarás luego de dar a luz. Durante el primer mes solo podrás usar métodos de barrera, puesto que no afectan las hormonas, no interfieren en la lactancia ni tampoco tienen efectos colaterales significativos. No dudes en preguntarle para estar informada.

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