Cápsula número 20
Cápsula número 20
Cibele Passos Zuchelo

Querida comunidad:

Quiero agradecerles por los mensajes de cariño y de gratitud que he recibido… Ustedes me inspiran a seguir trabajando para la salud integral de nuestra comunidad.

Este fin de semana muchos me han escrito pidiendo que hable sobre la ansiedad y los cambios de humor, pues algunos han estado más irritables y otros, comiendo más. Por esto, decidí hablarles más en detalle sobre algunos puntos que les servirán mucho si lo ponen en práctica.

Para hablar de salud mental y emocional, debemos hablar de salud física: cuerpo sano, mente sana. Por lo mismo, insisto en la salud integral: del cuerpo, mente, alma y espíritu.

Estudios recientes comprueban una correlación entre salud mental y salud digestiva. Por esto, el doctor Samuel Dalle Laste afirma que el intestino es el segundo cerebro. Dicho esto, es fundamental que cuidemos nuestra alimentación.

Recuerden, el alimento es el combustible de nuestro cuerpo, por lo que estos deben ser de calidad, para que nuestro organismo funcione bien. Ojo, el cuerpo físico debe ser cuidado por salud y no por estética. Porque hay muchas personas que son delgadas pero tienen una salud muy debilitada.

También debemos tener presente que todo lo que genera placer inmediato trae consecuencias negativas a largo plazo. Por lo tanto, es importante aprender a postergar los placeres instantáneos.

El azúcar y las harinas blancas dañan la flora intestinal, bajando nuestras defensas, irritando nuestro intestino y afectando también la producción de serotonina. La falta de esta última lleva a tener cambios en el humor, ansiedad, falta de energía y de ánimo, pudiendo llevar incluso a una depresión.

Es así como se entra en la famosa rueda del ratón, donde debido a lo que produce el azúcar, quieres más, porque esa sustancia provoca adicción y placer inmediato y momentáneo, pero genera ansiedad y cambios en el estado anímico. Es importante también eliminar los alimento en conserva porque tienen mucho sodio y este daña los riñones.

Para evitar estos alimentos en tu día a día, es muy importante que en tu rutina establezcas horarios para alimentarte. Además, es importante cambiar las harinas blancas por aquellas integrales, ingieras verduras y legumbres, además de 2 litros de agua. Te aseguro que en menos de 7 días verás los efectos en tu cuerpo, te sentirás con más disposición física y estabilidad emocional y menos ansiedad. Una buena alimentación favorecerá tu salud intestinal y mental, así que los pasteles, dulces y harinas blancas déjalas para el sábado o domingo.

Para concluir recuerda adoptar una rutina de ejercicio físico, pues el sedentarismo también afecta la salud y genera irritabilidad, falta de energía y alteraciones en el humor y otras posibles enfermedades. Intenta practicar al menos 45 minutos de actividad física diaria. Si no tienes espacio, salta, haz sentadillas, abdominales, lo que sea. Pero transpira todos los días.

Excusas siempre tendremos miles, sobre todo en la situación en la que estamos, pero permitir que tales motivos nos ganen, es nuestra elección. Nosotros somos los responsables de nuestra salud, nadie más.

Recuerda, “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Bueno, el amor propio está relacionado con el autocuidado. Cuidarse es derecho y deber de todos.

Deseo que estas cápsulas ‘multivitamínicas’ te llenen de energía y vitalidad para llevar a cabo todo este periodo con mucha prudencia y sabiduría.

Cibele Passos Zuchelo
[email protected]

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