Cápsula número 25
Cápsula número 25
Cibele Passos Zuchelo

Querida comunidad:

A los 40 años el águila real debe tomar una difícil decisión si quiere continuar su vida y así poder llegar a los 70 años.

Esto porque al llegar a las 4 décadas las plumas de sus alas quedan tan pesadas que le impiden volar. A su vez, sus uñas se vuelven largas y flexibles, impidiéndole tomar a sus presas para alimentarse. Su pico, largo y puntiagudo, se curva, apuntando contra su pecho.

Podemos imaginar que volar se le hace cada vez más difícil. Frente a esto, el águila tiene 2 alternativas: morir o enfrentar su proceso de renovación, que durará 150 días y le será muy doloroso. Sin duda es una decisión muy difícil.

Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a una roca, en donde pueda golpear su pico hasta que se le caiga completamente y luego vuelva a crecer otro, con el cual arrancará una por una de sus uñas, y cuando unas nuevas nazcan, les servirá para quitar las plumas viejas. Finalmente, después de 5 meses de renovación, sale el águila para el famoso vuelo que le permitirá tener 30 años más de vida.

En la realidad en la cual nos encontramos, muchos nos sentimos en una situación semejante a la del águila. Nos hemos dado cuenta que requerimos de varias transformaciones en nuestras vidas, en muchos aspectos, si queremos seguir nuestro vuelo. Y así como el águila tuvo que detenerse por un periodo largo de tiempo para hacer su transformación, muchos estamos en ese mismo proceso, y que pese a ser doloroso sabemos que es parte del proceso para lograr renovarnos. Con esto, mucho hemos decidido entregarnos y aceptar a la realidad, tal y como se nos presenta, para así evitar sufrir. Recordando que el dolor es inevitable y el sufrimiento opcional. Tal transformación tiene por objetivo el resurgimiento de un nuevo ser. Es tiempo de renacer.

Cada uno de nosotros tendrá que ver dónde le aprieta más el zapato, y así poder ver cuáles son las viejas prácticas que deben abandonar. Pueden ser sentimientos, conductas, formas de relacionarnos, rabias, miedos, vicios, resentimientos, culpas, victimismo, egoísmo, egocentrismo, etc. Cada uno deberá observar cuales son las malas acciones que tiene en su vida y que le impide ser ellos mismos. Es decir, que impiden conectarse con su dimensión espiritual.

Así como el águila, liberarnos de todo aquello que nos hace mal nos permitirá seguir emprendiendo el vuelo que hemos venido a volar aquí en esta Tierra, y así cumplir con la misión que cada uno tenemos.

Así como el águila, espero que muchos salgamos renovados de este periodo de transformación social que estamos viviendo.

Cibele Passos Zuchelo
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