Cápsula número 30
Cápsula número 30
Cibele Passos Zuchelo

Querida comunidad:

El tema de hoy es sin duda uno de los más importantes que he abordado hasta ahora. Por lo que ojalá esta cápsula sea leída por todos los miembros de nuestra comunidad, tengan o no hijos, pues puede hacernos entender varias características de nuestra propia personalidad.

Salud mental infantil
Cada año que pasa los padres toman más consciencia de la importancia de brindar salud mental a sus hijos. Si comparo los últimos 10 años de práctica clínica, así como las temáticas que me solicitan abordar en mis charlas, se nota el aumento de la búsqueda por tal información.

Esta cápsula está brevemente diseñada para aclarar los puntos más relevantes sobre este tema. Al final les entregaré pequeñas herramientas que les permitirán brindar salud mental a los niños, pero ahora hablaré sobre aquellas cosas que afectan dicha salud. Esto es todo aquello que eleva la producción de cortisol y adrenalina en el cuerpo, es decir, todo lo que les genera estrés. Pueden ser factores fisiológicos, emocionales y sicológicos.

Factores fisiológicos:
1. Consumo de comida chatarra, carentes de nutrientes, cargadas de azúcares y harinas blancas como hamburguesas, completos, galletas, queques, pasteles, etc…
2. Comer mucho y de mala calidad.
3. Dormirse tarde, pocas horas de sueño según edad y un sueño de mala calidad.
4. Ingerir poca agua.
5. Falta de sol.

Aspectos emocionales y sicológicos:
1. Negligencia.
2. Sobreprotección.
3. Amenazas.
4. Gritos.
5. Cualquier tipo de castigo, tales como: encerrar en la habitación, tirones de oreja o de pelo, palmetazos, chancletazos, correazos y ducha helada.
6. Exceso o falta de límites.
7. Dejarlos llorar sin contención emocional.
8. Un mal manejo de las pataletas por parte de los adultos.
9. Generarles miedos.
10. No permitirles que expresen sus emociones, en todos sus matices y además castigarlos cuando se enojan o lloran.
11. No informar a los niños lo que estamos viviendo, así como también sobrecargarlos con información.
12. Ver frente a ellos las noticias, teleseries o cualquier otro programa de televisión inapropiado para sus edades.
13. Ausencia paterna y/o materna.
14. Romper sus rutinas.
15. Ponerles etiquetas, estigmatizarlos.
16. Exigirles que se adapten al ambiente sin ver sus necesidades individuales.
17. Exigirles autonomía antes del tiempo.
18. Falta de cariño, afecto y amor.
19. Hacerles la ley del hielo, es decir, ignorar al niño cuando no se comporta como lo esperado.
20. Generarles sentimiento de abandono y soledad.
21. Manipularlos.
22. Síndrome de alienación parental.
23. Pantallas touch, principalmente en etapa preescolar.
24. Discusiones conyugales delante de los niños.
25. Ambientes tóxicos, invalidantes, que elevan los niveles de cortisol en el cuerpo de los niños.

Los ítems anteriormente mencionados en ningún caso educan a los niños, sino que les dañan sus cerebros y les brindan salud mental. Si a ti hicieron lo mismo cuando eras niño y crees que estuvo bien y que además lo merecías, debes buscar ayuda urgente, porque corres el riesgo de replicar las cadenas de maltrato de las generaciones anteriores. Y no, no hacen bien. No, no educan. Dañan a los niños, nos dañan a todos. Algunas personas se desconectan del dolor que esto les ha generado, y no solo desarrollan heridas emocionales, sino que también siguen perpetuando tales cadenas de maltrato. La situación se hace más grave cuando no se percibe la toxicidad del ambiente, cuando se normaliza el maltrato.

Existen varias conductas que los niños expresan que revelan un ambiente tóxico, entre ellas se encuentran:
1. Dificultad para concentrarse.
2. Problemas de memoria.
3. Irritabilidad.
4. Ansiedad.
5. Agresividad.
6. Cambios de humor.
7. Dificultad para cumplir con sus tareas.
8. Falta de motivación.
9. Problemas generalizados de aprendizaje.
10. Conductas autolesivas.
11. Baja autoestima, como también exceso de ella.
12. Desconexión emocional y espiritual.

Cuando tales conductas no son tratadas a tiempo por un profesional del área de la salud, especializado en salud mental, y cuando el ambiente continua siendo tóxico estos niños podrían desarrollar algunos trastornos, sobre todo cuando existen factores genéticos preexistentes, tales como:
– Trastorno de apego
– Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad.
– Trastorno de la desregulación disruptiva del estado de ánim.
– Trastorno de lenguaje.
– Trastorno de personalidad.
– Depresión.
– Distimia.
– Crisis de ansiedad.
– Trastorno de pánico.
– Fobias.
– Trastorno bipolar.

Como podemos ver, las conductas que los niños presentan, en la mayoría de las veces ocultan disfunciones en el sistema familiar, que puede ser de orden conyugal o parental, quienes no tienen la objetividad para poder verlo sin la ayuda de un profesional especializado. Seamos conscientes, cortemos las cadenas de maltrato infantil.

Para concluir, veamos qué cosas favorecen al desarrollo de salud mental infantil:
– Elegir un estilo de crianza sensitivo.
– Conocer sobre las heridas emocionales y aquellas cosas que debemos hacer y no hacer para prevenir el desarrollo de las mismas.
– Darles mucho amor, cariño, afecto, brazos y abrazos.
– Evitar todo los aspectos mencionados al comienzo.
– Y teniendo en vista nuestra realidad actual, es muy importante dar continuidad a sus estudios desde el hogar. Según el ritmo de cada niño. Si les cuesta más, respetar sus tiempos y no sobreexigirles y si no les cuesta y les gusta estudiar, potenciar sus capacidades. Recordando que nosotros somos quienes les enseñamos a que les guste el estudio.

Para quienes quieran profundizar en salud mental infantil, les recomiendo el libro “Criando: reflexiones irreverentes sobre la pa/maternidad”. Sobre todo el capítulo 12 y 16.

Recordemos, “más vale prevenir que curar”. El cerebro de nuestros hijos está en nuestras manos. No esperemos que el colegio deriven a nuestras hijos a los profesionales del área de la salud mental, sino que busquemos la prevención. Una buena evaluación temprana es nuestra mejor aliada.

Cibele Passos Zuchelo
[email protected]

calo2020

te podría interesar

Newsletter MamáyBebé