Cápsula número 33
Cápsula número 33
Cibele Passos Zuchelo

Querida comunidad:

Para construir buenas relaciones es imprescindible aprender los factores que influyen en la comunicación, tanto de manera directa como indirecta.

Veamos los puntos más importantes para una buena comunicación:
– Tener presente que el mensaje que vamos a comunicar debe ser claro, coherente, eficaz y asertivo.
– Observar a los demás. No solo el lenguaje verbal, sino también el no verbal.
– Escuchar para comprender y no para responder. Escuchar atentamente, sin juzgar, ni criticar. Si por eventualidad caemos en este error, entendamos que lo que estamos pensando del otro o diciéndolo, es nuestro.
– Es prioridad conocer nuestro ego, porque él siempre está presente en cualquier relación, sobre todo en las discusiones. Cuando 2 personas están discutiendo, son los egos de ambos que están actuando. Es fundamental aprender a detener nuestro ego si queremos comunicar de manera asertiva.
– Conocer nuestras heridas emocionales y nuestras máscaras.
– Desarrollar el autocontrol: en ningún caso podemos controlar lo que los demás dicen o hacen, pero sí como iremos reaccionar ante tales hechos. Reaccionamos cuando nos tocan nuestra herida emocional. Este es el problema, porque al reaccionar tocamos la herida del otro, entrando en el famoso circuito de manutención del problema, y la comunicación deja de ser asertiva.
– Ser responsables y protagonistas de nuestras vidas, y esto implica hacernos cargo de lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos. Debemos dejar de culpar a los demás por las cosas que nos pasan. Debemos abandonar el rol de víctimas, pues esto nos impide de avanzar en nuestra vida y tener relacionamentos saludables.
– Buscar el autoconocimiento y el autoanálisis: esto nos ayuda a diferenciar lo que es mío de lo que es el del otro. Con esto dejamos de usar a los demás como espejo y de buscar culpables. El camino del autoconocimiento es eterno, así como también lo es el del aprendizaje. Pensar que ya nos conocemos, o que sabemos todo nos impide seguir aprendiendo y creciendo. “Conocerme a mí mismo” y “solo sé que nada sé” deben ser el pan de nuestro día a día. Tener claro que aquello que opinamos del otro es nuestro y lo que opinan de nosotros, es del otro. Saber esto, nos libera de la necesidad de responder a ataques verbales o a dar explicaciones y reaccionar.
– Abandonar las comparaciones: cuando alguien está comunicando algo de sí mismo no debemos comparar, ni con nosotros mismos, ni con nadie. Debemos tener claro que cada persona vive una misma experiencia de manera diferente, por que cada uno es distinto. Las comparaciones son muy dañinas para quienes las reciben, porque hay comunicaciones ocultas detrás de ellas, las cuales no construyen una relación saludable.
– Pensar antes de hablar. Es decir, pensa si  lo que quiero comunicar va a construir a esta relación, o si lo que voy a decir va a herir al otro. Sin embargo, esto no significa que debemos evitar las discusiones, sino tener claro las claves de la comunicación para que esta discusión sea constructiva.
– Aprender a dominar nuestras emociones, antes que estas nos dominen: sobre todo la rabia, pues esta es capaz de destruir cualquier relación.
– Eliminar las pantallas: no podemos conversar o discutir con celular en manos ni a través de él. Las discusiones por redes sociales son nefastas, no llevan a ningún puerto.
– Amor y respeto deben ser los 2 pilares de cualquier conversación. Debe ser nuestro desafio aprender a comunicarnos amorosamente, incluso cuando estamos enojados. No somos personas amorosas cuando el otro hace lo que queremos, somos realmente amorosos cuando el otro no hace lo que queremos y hablamos amorosamente. Es en la tormenta que mostramos quienes realmente somos.

Como podemos ver, requiere de mucho trabajo una buena comunicación, sea con familiares, en el trabajo, con amigos, etc. Y no podría ser distinto, pues si para ser profesionales capacitados debemos estudiar y trabajar duro, y no es distinto cuando se trata de relaciones intrafamiliares. Nuestra familia es una gran empresa, la que debemos saber administrar bien para que esta no se quiebre.

El cambio siempre debe partir por uno. Dejemos de apuntar el dedo al otro y recordemos que hay 3 apuntándote en este minuto.

Les deseo un lindo día a todos.

Cibele Passos Zuchelo
[email protected]

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