¿Cómo ayudo a mi hijo a que se motive a aprender?

Por María Belén Barja

Uno de los requisitos indispensables al momento de que nuestros hijos aprendan, es la motivación. Sin ella se hace un camino cuesta arriba el estudio y en el logro de las metas académicas. Pero, ¿de qué depende la motivación? Preguntas como las siguientes orientan al entendimiento de que es lo que potencia la motivación:

  • ¿Qué tengo que conseguir? Refiriéndose al objetivo
  • ¿Qué satisfacción voy a obtener? Refiriéndose a la meta
  • ¿Qué efectos negativos tendrá? Refiriéndose a el coste
  • ¿Qué hacer para conseguirlo? Refiriéndose a los medios y expectativas.

Ahora en relación a nuestro rol como padres, también tenemos incidencia, a través de los cuales motivamos y desmotivamos a nuestros hijos:

  • Lo que le decimos a nuestros hijos en relación con el aprendizaje y la escuela, esto influenciara en las distintos tipos de metas, por ejemplo: tienes que tener el mejor promedio; aprende todo lo que puedas; a ver que notas sacas hoy.
  • La forma en que la ayudamos en las tareas o el estudio, por ejemplo: si se las hacemos; si le enseño como hacerlo; o si vemos en que parte tiene dificultades y porqué (reflexión).
  • Las oportunidades y el entorno que estableceremos en relación a su actividad, no sólo se aprende en el colegio, refiere a las oportunidades que le damos, por ejemplo: ir a lugares, leer cuentos.
  • Los limites que ponemos a su actividad, la capacidad de elegir y dar oportunidades.
  • El ejemplo que damos de nuestro comportamiento, por ejemplo: inculcar la lectura, siendo un lector activo; inculcar la reflexión, ya que contantemente realizamos preguntas críticas.
  • Nuestra relación con los profesores, lo que esperamos nosotros y los docentes. Una relación fluida contribuirá a lo anterior.

 

Pero, específicamente ¿cómo podemos ayudarlos a mejorar su motivación?

  • Haciendo que experimenten situaciones de éxito y que los hagan sentir competentes: teniendo acceso a libros, a juegos educativos, tener experiencias de aprendizajes.
  • Ayudar a descubrir el significado y utilidad de lo que se aprende: en conversaciones cotidianas, ofreciendo experiencias que ayuden a entender la utilidad del aprendizaje.
  • Ayudar a actuar con autonomía y responsabilidad: dando la posibilidad de elegir las experiencias de aprendizaje, los libros a leer, los museos que visitar, los juegos.
  • Crear un clima afectivo, de aceptación incondicional: sentirse apoyado y comprendido; dedicándole tiempo; interesarle por los que le sucede; incentivarlos a que comuniquen sus sentimientos y pensamientos.
  • Ayudar a experimentar la sensación de ser útil: Esta contribuye a aprender aquello que nos hace útil.
  • Enseñar a pensar estratégicamente a enfrentarse a tareas escolares, aprendiendo de los errores y dificultades: cómo hacerlo, centrándose en el proceso y no en el resultado.
  • Enseñar a valorar, a planificar y regular el esfuerzo y el trabajo: elogiar y reconocer el esfuerzo.

Teniendo en cuenta lo anterior, estaremos contribuyendo a[i] la motivación que poseen nuestros hijos por el aprendizaje se vea generalizado en todos sus ámbitos, y no sólo en el momento de ir al colegio. Se trabaja para que la motivación por aprender sea constante e importante en sí misma, centrándose en el proceso, que es fundamental para el logro de aprendizajes significativos.

[i] Articulo Basado en:

  • Alonso Tapia, J. (2005). Motivar en la escuela, motivar en la familia. Madrid: Morata.
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