Cómo debe ser la protección solar de los niños
Cómo debe ser la protección solar de los niños

La exposición solar es dañina para los adultos y aún más para las guaguas y los niños. Si tu hijo tiene menos de 6 meses, es preferible no exponerlo directamente. Más adelante puedes usar un bloqueador solar especial para bebés y pieles delicadas. Acá te damos algunos consejos que debes seguir.

– Desde su nacimiento hasta los 6 meses, se aconseja no aplicarle ningún tipo de protector solar, ya que su piel es muy fina y no produce melanina para su protección. La mejor alternativa, por lo tanto, es cubrirlo y no exponerlo directamente al sol.

– Pasado ese periodo y hasta los 3 años, continúa siendo recomendable no exponerlo a los rayos solares, pero como está en pleno desarrollo y necesita moverse demasiado, aplícale protector con factor sobre 30. Lo ideal es que sea sin perfume, blanco y resistente al agua.

– Hay zonas del cuerpo de tu hijo que son más sensibles y que no deben dejarse al descubierto, como debajo de la nuca, las orejas, planta y dorso de los pies y las palmas de las manos.

– La piel de la cara tiende a ser más seca que el resto del cuerpo, por lo que es mejor que le apliques un protector solar en crema.

– Si estás en la playa o piscina, debes volver a ponerle protector solar cada 2 horas; siempre considerando que las horas menos dañinas son antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde.

– Para asegurar un mayor cuidado, puedes comprar ropa con protección UV, la cual está hecha de tejidos que entregan una cobertura parecida a la del factor 50.

– También puedes optar por ponerle lentes de sol comprados en una tienda autorizada y no en la calle, así los ojos estarán protegidos de los rayos UV.

– Asimismo, es bueno cuidarlo del sol cuando vaya en el auto. Se sugiere utilizar una malla contra rayos UV en la ventana, donde se encuentra la silla de tu guagua. Algunas marcas ofrecen hasta un 90% de protección.

– Los bebés pierden mucho líquido, por lo que están más propensos a la deshidratación que un adulto. Por esto es fundamental que mantengas a tu hijo siempre bien hidratado; antes, durante y después de la exposición solar.

– Es importante recalcar que hay que tomar todas las medidas necesarias para evitar quemaduras, y que la sombra también puede generar daños, debido a la radiación difusa.

¿Qué hacer frente a las quemaduras?

– Pueden ir en diversos grados: desde piel de color rojo hasta la aparición de ampollas.

– En estos casos es vital mantenerlo hidratado, aplicar compresas frías y si existe fiebre y la piel no presenta mejoría, hay que llevarlo a un servicio de urgencia.

– No se aconseja el uso de geles fríos. Basta con agua helada para luego ir a un centro asistencial.

– Es importante que evites un episodio de enrojecimiento (eritema) o quemadura solar, ya que es un sello de daño en la piel para el futuro.

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