Creando hábitos desde pequeños
Creando hábitos desde pequeños

Establecer ciertas rutinas para los niños desde temprana edad solo les traerá beneficios después. A continuación te dejamos algunos consejos que pueden ayudarte a instaurarlos.

Por María Belén Barja Castaño

Sicóloga educacional

www.psicologiainfanto-juvenil.cl

Desde su nacimiento, nuestros hijos no solo necesitan cuidados y cariños de parte de nosotros, sus padres, sino también que les organicemos su diario vivir. Por lo tanto, los hábitos y las rutinas son cruciales para que puedan enfrentar esta nueva vida. Estos entregan seguridad frente a este mundo desconocido donde ellos no tienen dominio y, a su vez, permiten que esa estabilidad dé paso al conocimiento de todo lo que los rodea al experimentar situaciones nuevas que contribuyen al conocimiento de sí mismos. De esta manera, los pequeños tendrán un orden mental y una organización diaria de sus acciones.

En un principio, las rutinas son fáciles de imponer, puesto que se van estableciendo con pocas acciones, pero a medida que los menores van creciendo, debemos ir entregándoles herramientas para que ellos, de forma pausada y siempre ayudados por nosotros, puedan tener hábitos y cumplirlos autónomamente. Los primeros que aprenden están relacionados con comer, dormir, la higiene y el juego. Luego estas se irán incrementando paulatinamente.

Este aumento de hábitos se ve claramente marcado cuando los niños entran al colegio, puesto que es ahí donde hay un quiebre de lo ya establecido en el tiempo en casa, por lo que es necesario formular una nueva organización. Para lograr esto, la rutina debe indicarse desde el primer día y repetirse de lunes a viernes. El fin de semana, por su parte, debe tener su propio orden, pero siempre relacionado con lo que se hace durante la semana. Esto contribuye al aprendizaje, elevando las capacidades del nivel ejecutivo, mejorando la atención, el uso del tiempo y el funcionamiento que obliga a iniciar y terminar una tarea.

Un dato útil que se emplea para esto es la anticipación, así evitamos pataletas, y es una forma de organizar mentalmente a los niños. Para esto se recomienda un calendario semanal que, a través de imágenes, represente los distintos momentos del día. Por ejemplo: se separa el día por tramos de hora y en cada uno se pone un dibujo de lo que se va a realizar (lavarse los dientes, jugar, dormir, etc.) y luego se agrega una estrella (imagen significativa para el menor) sobre la actividad que se está efectuando. Esta misma estrategia se puede usar con estudiantes más grandes, en donde ellos mismos escriben con su letra y decoran su horario a gusto

Errores comunes

La organización de hábitos en niños no es difícil, solo requiere de constancia y claridad. Sin embargo, en algunas ocasiones es fácil cometer algunas equivocaciones como:

· No ser constante con los hábitos y cambiarlos a diario.

· Cuando la persona que cuida o está a cargo del niño los modifica.

· Ceder frente a pataletas y enojos de los más chicos.

· Pensar que al ser tan pequeños no necesitan una organización.

· No imponer consecuencias de aprendizaje cuando las rutinas no son cumplidas, estas contribuyen al entendimiento de que cada acción posee un desenlace lógico y tangible.

· Esperar hasta la introducción al sistema de educación formal para introducir horarios y hábitos.

Está en nosotros inculcarles rutinas a nuestros hijos, esto hace que todos en la casa se comprometan y así las cosas sean más llevaderas.

Otros beneficios de establecer rutinas

· Aportan seguridad, bienestar, confort y control.

· Ayudan a que los niños se desarrollen mejor.

· Colaboran en la eliminación de las luchas de poder.

· Los niños ayudan más y mejor.

· Los más pequeños aprenderán a hacer sus cosas y serán más independientes.

· Aprenden a cooperar para conseguir sus metas

· Les ayudará a dormir mejor.

· Aumenta la conexión entre padres e hijos.

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