Cristián Preece
Cristián Preece
“Realmente uno propone y Dios dispone”

Casado hace 12 años con Bernardita, hoy en día Cristián divide su tiempo entre su familia y su oficina de diseño de interiores. Haciendo cuarentena en casa por el coronavirus, se dio el minuto para conversar con nosotros y contarnos un poco más sobre su vida.

Diseñador de interiores de profesión, hace 4 años decidió independizarse y formar su propia oficina. “He sido muy afortunado con el equipo que se ha formado. Somos una empresa chica, con varios proyectos, y estoy presente en todos. No quiero ser una gran marca, quiero que se mantenga como está”, sostiene Cristián.

Con su empresa abarca 2 ámbitos. Por un lado se dedica a hacer asesorías de diseños de interior a inmobiliarias y oficinas; y por otro, se encargan de la decoración de casas particulares.

¿De dónde nace el gusto por la decoración?
Es bien loco porque en mi familia no hay nadie ligado a lo artístico, pero sí crecí en un ambiente armonioso estéticamente. Quizás eso fue lo que me llamó la atención desde chico. Después, cuando tenía 15 o 16 años, me gustaba ir a ver pilotos, ver revistas de casa y le proponía a mi mamá redistribuir los muebles en la casa.

¿Cómo describirías tu estilo?
Muy atemporal, trabajamos con una paleta cromática neutra, no nos guiamos por modas porque una casa es para siempre, por lo que si hay un material que esté in, incluso intentamos evitarlo. Generamos una base neutra de buena calidad, donde lo que se puede cambiar con el tiempo son los adornos. Nos inspiramos mucho en proyectos anteriores que hayamos hecho. Si bien sabemos lo que está pasando en el mercado nacional, tratamos de no verlo tanto para no caer en las tendencias.

Cuéntame un poco sobre tus inicios
Saliendo del colegio me metí a estudiar arquitectura, pero me di cuenta que no era lo mío (y la verdad tampoco le achunté mucho). Entonces encontré que la carrera de diseño se dividía en gráfico y de ambiente y objetos, y ese último se relacionaba con lo que a mí me gustaba, ¡y no me equivoqué!

El estudiar en España, ¿te dio eso una mirada distinta al diseño y decoración?
Absolutamente. Allá estudié un máster en diseño de interiores en la Universidad Politécnica de Cataluña, donde aprendí mucho, pero creo que me sirvió más el vivir en Barcelona. Allá la estética es asequible, se puede optar a cosas lindas a un precio razonable. Ahí entendí lo que significa la democratización del diseño que en Chile no existía hasta ese minuto. Eso me amplió el mundo.

Vida full familiar
Con Bernardita se casaron en 2008 y juntos tienen 2 hijos, Guadalupe de 9 años y Baltazar de 8. “Queríamos estar en pareja un tiempo para disfrutar solos, pero siempre tuvimos las ganas de formar familia. Y cuando quisimos tener hijos nos costó un poco más de lo que pensamos”, recuerda.

¿Cómo describirías a tus hijos?
Al no haber alcanzado a ser hija única, la Guadalupe tiene eso de compartir todo, incluso la atención. A ella le encanta maquillarse, hacer shows y bailar. Baltazar es muy hombre para sus cosas, le encanta jugar fútbol, a los autitos y armar puzzles. En general, son bien partner, juegan mucho, se respetan sus gustos, pero tienen un mundo en común y se cuidan… espero que eso dure en el tiempo también.

¿Cómo fue para ti convertirte en papá?
Estábamos en Colombia cuando nos enteramos que la Berni estaba esperando guagua y te juro que todavía tengo pegada la imagen de cuando vi el test, fue una de las emociones más grandes que he sentido en la vida, porque además teníamos tantas ganas de tenerla. Fue increíble. Realmente es cuando uno propone y Dios dispone, exactamente así.

La espera de la Guadalupe fue súper sana y yo estaba muy ansioso, en vez de 9 meses quería que durara 3. Uno cree saber cómo te va a cambiar la vida el ser papá, pero en verdad no lo sabes hasta que nacen. Y ahí aprender a serlo, por que nadie te enseña.

A los 8 meses de nacida, la Berni quedó embarazada de nuevo. Al principio fue un shock, de sentimientos encontrados porque íbamos a tener 2 guaguas, pero después se nos pasó y nos pusimos felices. Y así llegó Baltazar a equilibrar la familia.

¿Cómo es tu relación con ellos?
Muy buena, pero pienso que podría ser mucho mejor. Soy muy trabajólico, lo que es un defecto, me gusta mucho lo que hago y de repente le dedico más horas de las que me gustaría, porque es mi pasión y cuando tengo un proyecto siento que no estoy trabajando, lo estoy pasando bien. Es un tema que estoy trabajando constantemente. Pero cuando estoy con ellos es en un 100%. Conversamos mucho e intento generar un lazo de confianza para que sepan que pueden contar conmigo cuando lo necesiten.

¿Cómo aprovechas tu tiempo libre con tu familia?
Nos encanta estar en la casa, quedarnos hasta tarde en la cama en pijama y regalonear, hacer asados en familia. Somos súper hogareños.

¿Cuál crees que es el mayor desafío para ser padre el día de hoy?
Estar conectados mirando a los ojos a los hijos. Me pasa que siempre queremos estar donde no estamos, por ejemplo, si estoy en la casa, quiero estar conectado con la gente de la pega, cuando estoy con un amigo quiero hablar con el que no está.

Frente a esto, creo que la tecnología es uno de los mayores desafíos para los padres, por lo que se debe intentar que esta no te reemplace.

¿Qué características son importantes durante la crianza?
Amor, que los hijos vean que los papás se quieren y que los quieren a ellos; el amor es la base de la familia. También es fundamental la verdad, mostrarles que al ir siempre con la verdad no van a tener consecuencias negativas nunca; y la compañía, que sepan que estoy siempre para ellos.

¿Cómo crees que te ven como papá?
Con respeto, como alguien en quien confiar y con quien pueden contar. Juego mucho con ellos, pero saben que soy el papá y no su partner ni amigo. La mamá es más contenedora; se caen y gritan mamá, y eso me duele.

¿Cuáles son los proyectos futuros?
En cuanto a lo familiar acabamos de cumplir un proyecto grande, en octubre pasado nos cambiamos a nuestra casa definitiva por muchos años. Está cerca del colegio y de mi oficina, por lo que todo está a una distancia de 4 cuadras. Este era el gran proyecto que teníamos. Remodelamos la casa entera a nuestro gusto y necesidad, con los materiales que queríamos y la decoramos de cero con todo lo que nos gustaba. Por lo que ahora solo queremos tener una familia unida siempre y que estén todos sanos.

calo2020

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