¿Cuándo debes preocuparte?
¿Cuándo debes preocuparte?
Situaciones comunes y otras no tanto

Al convertirte en madre, sobre todo por primera vez, casi todo lo que haga tu hijo te causará temor. Aquí te dejamos una guía para que estés un poco más al tanto de las situaciones que requieren atención y de las que son parte del comportamiento normal del recién nacido.

Vómitos y regurgitaciones
Si bien tu guagua nace sabiendo succionar y deglutir, son funciones que debe ir perfeccionando, por lo que los vómitos son característicos de los 3 primeros meses de vida. Estos se producen casi inmediatamente después de alimentarse y se deben a varias razones como atoro, rebalse (por ansiedad el lactante ingiere mucha leche) y gases, entre otras. Cuando estos sean muy frecuentes, de gran magnitud o si contienen bilis (de color verde o amarillo intenso), es necesario que consultes con un doctor.

Cólicos
Son una de las dolencias muy comunes en guaguas y se reconocen porque el menor produce un llanto irritable, con quejidos y enrojecimiento facial. Además, da la impresión de que está haciendo fuerza. Esto se puede producir por una deficiente eliminación de gases, ansiedad en la succión e incluso por tu alimentación, entre otros. Preocúpate cuando estos sean muy recurrentes y severos. Ahí tu doctor debe ver las posibles soluciones, como una modificación de la leche. Sin embargo, debiera bastar con una buena dieta de tu parte y una correcta técnica para eliminar gases.

Deposiciones y gases
Son abundantes los primeros días de vida, ya que su sistema digestivo está recibiendo alimento por primera vez. Por eso, no debes sorprenderte si sientes movimientos intestinales mientras lo estás amamantando o si debes cambiarle los pañales luego de cada papa.

Piel
Es normal que durante los primeros días de vida notes que el cutis de tu hijo se seca o que le aparecen manchas rojas que sobresalen a la piel y que en el centro tienen un puntito blanco amarillento. Se potencia esta reacción cuando hace mucho calor, pero desaparecen a los 3 días de forma espontánea. Tu guagua también puede presentar “angiomas planos”, que son manchas rojas presentes generalmente en cualquier parte de la cara o nuca. Desaparecen al segundo año de vida y no requieren tratamiento. El 80% de los recién nacidos las tienen.

Estornudos
Es común que tu hijo estornude con frecuencia, pero no debes confundirlo con un resfrío, ya que es normal que esto ocurra durante las primeras semanas.

Ojos
El cambio de ambiente puede provocar infecciones en los ojos de tu guagua. Estas se manifiestan como un tipo de conjuntivitis que se trata haciendo aseo frecuente. En caso de que la secreción sea más purulenta, debes consultar con tu pediatra.

Cordón umbilical
Para que este no se infecte, debes limpiarlo con alcohol puro y mantenerlo lo más seco posible. Se caerá entre los días 10 y 15 de vida, lo que puede producir un pequeño sangramiento. Una vez que el ombligo esté completamente seco, puedes ¡bañarlo por primera vez!

Glándulas mamarias
Producto de las hormonas, tu hijo, sin importar el sexo, puede presentar un aumento importante del tamaño de sus glándulas mamarias, secretando incluso leche. Esto es normal y transitorio; por lo que no debes preocuparte.

Orina
Puede que notes que los pañales se tiñen de color ladrillo o anaranjado los primeros días de vida. Sin embargo, esto se debe a la eliminación de cristales que son comunes en recién nacidos. No debes confundirlo con sangre.

Ictericia
Si notas que la piel de tu hijo se torna amarilla, lo más probable es que estés frente a un caso de ictericia, que significa que produce una secreción mayor a la normal de bilirrubina. Sin embargo, esta situación es considerada normal, le ocurre a cerca del 50% de los niños, y desaparece la segunda semana de vida. Si estando a en casa el color aumenta, debes llamar a tu doctor, quien probablemente recomendará el tratamiento de fototerapia, que lo ayudará a regular el problema.

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