Cuida su piel en invierno
Cuida su piel en invierno

Estamos acostumbrados a preocuparnos por la piel de los niños durante el verano, cuando el sol hace de las suyas. Sin embargo, durante el invierno también es necesario seguir ciertos cuidados para protegerla, no hay que olvidar que el frío es un agente deshidratante.

Es usual que durante el verano cuidemos la piel de los niños de los dañinos rayos ultravioletas, sin embargo, la temporada invernal también nos obliga a tomar algunas precauciones. Hay que tener en cuenta que el frío contrae los vasos sanguíneos, disminuyendo la circulación en el cuerpo y reduciendo, por ende, la producción de colágeno, grasa y sudor; sustancias que conservan el equilibrio de la película hidrolipídica, que es la encargada de mantener la humedad natural de la superficie cutánea.

Si no se toman las medidas necesarias, se pueden presentar algunos problemas, pues las agresiones externas como el viento, el frío y la exposición a la calefacción hacen que la piel se reseque e irrite. Si bien no se producen patologías graves, los síntomas pueden llegar a ser muy molestos. “El primer síntoma de una piel seca es que comienza a picar y si no nos preocupamos de atender el problema desde el principio, puede romperse la superficie cutánea y eso ya es de cuidado porque queda expuesta a infecciones”, comenta Óscar Candia, Detailing Manager de Eucerin.

Los niños son los más propensos a sufrir daños cutáneos como consecuencia del frío, por eso es fundamental que se tomen precauciones y se apliquen cremas adecuadas a su edad para evitar daños o lesiones, además de abrigarlos, sobre todo usando ropa que cubra las zonas más expuestas.

Las bajas temperaturas o la calefacción no son los únicos enemigos, también hay que tener cuidado con los rayos ultravioletas; pese a que la radiación disminuye durante la temporada invernal, igualmente puede afectar a los pequeños.

Recordemos que la piel de los niños posee características muy distintas a las de una persona adulta, es más delicada y susceptible a los factores externos como el frío, el viento o el calor, debido a la falta de madurez en su estructura. “La piel de los niños está en proceso de desarrollo, sus glándulas sebáceas y sudoríparas aún no entregan el real aporte para formar su protección natural: el manto ácido de la piel”, agrega el experto de Eucerin.

La pérdida de humedad en el invierno hace que la dermis de los niños se reseque más rápido, por lo tanto, cuando no hemos tenido el suficiente cuidado suelen aparecer áreas rojas e irritadas en distintas partes del cuerpo y que muy probablemente le produzcan picazón, lo que provoca que se rasque lesionando la estructura cutánea y generando granos y posibles infecciones.

Es fundamental poner atención a todas las áreas corporales, especialmente a los pliegues y la cara, para evitar lesiones. En cuanto se vea la piel enrojecida e irritada, se debe actuar de inmediato aplicando una crema hidratante y calmante. Toma nota de estos cuidados para estos meses más fríos:

1   ABRIGARLOS CORRECTAMENTE

Es importante abrigarlos con ropa adecuada, pero sin exagerar. Preferir prendas cómodas, fáciles de poner y de quitar, así como el uso de bufanda y guantes para proteger la piel del rostro y de las manos que son las partes del cuerpo que quedan más expuestas al aire y al frío. En lo posible seleccionar ropa de algodón. Si se utiliza lana, esta no debe estar en contacto directo con la piel, podría provocar algún tipo de alergia. Además hay que evitar que la ropa suelte pelos o pelusas para impedir que los pequeños las aspiren.

2   PROTEGERLOS DEL SOL

En invierno, los rayos solares también pueden ser dañinos para la piel. Para evitar posibles quemaduras, se recomienda aplicar un protector solar con factor 20 por lo menos y adecuado para pieles infantiles. “Ojalá todos los días del año puedan usar protección solar, esto evita principalmente el envejecimiento y la aparición de manchas, quizás no es necesario reaplicar cada 2 horas, pero si se está en la montaña deben realizarse constantemente, ya que la nieve reflecta casi en un 90% el sol. Es como pararse frente a un espejo con el sol a tu espalda”, advierte Óscar.

3   SIEMPRE HIDRATAR

La disminución de la humedad ambiente durante los meses invernales genera mayor sequedad en la piel infantil, que puede derivar en irritaciones e incluso en descamación. Para evitarlo es imprescindible mantener la piel hidratada con cremas específicas. Aplicarla idealmente después del baño cuando su piel aún está húmeda, dando suaves masajes por todo el cuerpo incluyendo los pies, los pliegues, las manos y la cara.

4   LA HORA DEL BAÑO

Se debe evitar el agua muy caliente (no debe superar los 32°C) para que la piel no se reseque. El baño no debería prolongarse por más de 15 minutos. Utilizar jabón con pH neutro y un shampoo suave especialmente pensando en su delicada piel.

5   MANTENER LA HUMEDAD AMBIENTE

La calefacción hace que el ambiente se reseque, efecto que puede ser contrarrestado con el uso de humidificadores. Humidificar el aire puede revertir el proceso de deshidratación cutánea.

6   REGULAR LA CALEFACCIÓN

El exceso de calor definitivamente va a deshidratar la piel por eso la recomendación es mantener la casa entre 20 y 22°C.

La piel, además de ser el órgano más grande que posee el ser humano, realiza una función esencial de protección del resto del cuerpo, ya que actúa como barrera para evitar los efectos destructivos que los agentes del medio ambiente pueden provocar en él. Para que cumpla de forma adecuada esta función, es necesario cuidarla y protegerla durante todo el año.

DERMATITIS ATÓPICA

“La dermatitis atópica es una patología en la piel que afecta principalmente a guaguas y niños, los dermatólogos aún no han podido determinar su origen, pero se caracteriza por ser una piel muy reactiva, alérgica”, explica Óscar Candia, Detailing Manager de Eucerin. Esta condición se suele manifestar a través de un cutis seco con un prurito intenso. En general, los síntomas empeoran en los meses más fríos, por eso es necesario recurrir a cuidados específicos. “Lo importante para que esta enfermedad cutánea no se intensifique es hidratar la superficie de esta constantemente y darse baños muy cortos para no secar aún más la piel”, agrega el especialista.

PROTECCIÓN EN INVIERNO

Abrigarlos con varias capas de ropa que permitan salir la transpiración.
Cubrir manos y cara con guantes y bufandas para evitar que se resequen estas zonas del cuerpo que están más expuestas.
Aplicar una crema hidratante en las áreas más expuestas al frío.
Usar protector labial en los días de más frío y viento.
Mantener una higiene correcta para eliminar los restos de sudoración.
Bañar a los niños con agua tibia y jabones pH neutro.
Favorecer la hidratación aplicando crema y aceite.
Usar protectores solares en los días soleados, sobre todo si van a la nieve.
Evitar los cambios bruscos de temperatura.
No abrigarlos en exceso, ya que puede generar algún tipo de lesión en su piel.
Darles baños cortos y a temperatura moderada.

LA PIEL DE LOS NIÑOS

La piel de los niños es más delgada que la de un adulto, por lo tanto, tiende a perder agua más fácilmente, es por eso que debemos hidratarla constantemente. Asimismo, presenta una mayor reactividad vascular, por eso se enrojece o palidece fácilmente. Sus glándulas sebáceas y sudoríparas aún no están 100% desarrolladas (hasta los 2 o 3 años no adquiere toda su funcionalidad), por ende, existe una menor secreción. En definitiva es mucho más delicada que la de un adulto.

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