Diabetes gestacional
Diabetes gestacional
Un mal común del embarazo

El estilo de vida actual, el sedentarismo y la mala alimentación son algunas de las causas que pueden gatillar la diabetes gestacional durante este periodo. Prevenirla es posible, por lo que pon atención a lo siguiente y disfruta al máximo de esta etapa.

Estás esperando guagua, comienzan los 9 meses de espera y quieres que todo salga de la mejor manera, pero hay ciertas precauciones que debes considerar para que no aparezcan algunas patologías propias de este periodo, como la diabetes gestacional. Por eso, con la ayuda de Horacio Figueroa, ginecólogo del Programa de Medicina Materno-Fetal de Clínica Universidad de Los Andes, te damos a conocer más sobre este mal, que puede prevenirse y tratarse, y que -por lo general- desaparece una vez que nace tu hijo.

Este trastorno se desarrolla exclusivamente durante el embarazo y, en palabras simples, significa que los niveles de azúcar en la sangre están muy elevados, puesto que las hormonas de esta etapa pueden bloquear el trabajo que hace la insulina. Entre el 2 y el 10% de las futuras mamás pueden llegar a sufrir este mal. “Algunos de los factores de riesgo asociados a este mal son sobrepeso, mujeres mayores de 35 años, historia familiar de diabetes, los hispánicos o de raza negra, mujeres con antecedentes de recién nacidos sobre 4 kilos y haber sufrido diabetes gestacional en embarazos anteriores”, sostiene el especialista.

Por lo general la embarazada no presenta síntomas, por lo que para descartarla, entre las semanas 24 y 29 se le realiza una prueba de tolerancia a la glucosa. Estando en ayuno debe ingerir una solución de 100 gramos de glucosa, para posteriormente tomar muestras de sangre en ayuno, 1, 2 y 3 horas después de la sobrecarga. No obstante, quienes presenten factores de riesgo pueden hacerse este examen en una etapa más temprana.

Estás esperando guagua, comienzan los 9 meses de espera y quieres que todo salga de la mejor manera, pero hay ciertas precauciones que debes considerar para que no aparezcan algunas patologías propias de este periodo, como la diabetes gestacional. Por eso, con la ayuda de Horacio Figueroa, ginecólogo del Programa de Medicina Materno-Fetal de Clínica Universidad de Los Andes, te damos a conocer más sobre este mal, que puede prevenirse y tratarse, y que -por lo general- desaparece una vez que nace tu hijo.

Este trastorno se desarrolla exclusivamente durante el embarazo y, en palabras simples, significa que los niveles de azúcar en la sangre están muy elevados, puesto que las hormonas de esta etapa pueden bloquear el trabajo que hace la insulina. Entre el 2 y el 10% de las futuras mamás pueden llegar a sufrir este mal. “Algunos de los factores de riesgo asociados a este mal son sobrepeso, mujeres mayores de 35 años, historia familiar de diabetes, los hispánicos o de raza negra, mujeres con antecedentes de recién nacidos sobre 4 kilos y haber sufrido diabetes gestacional en embarazos anteriores”, sostiene el especialista.

Por lo general la embarazada no presenta síntomas, por lo que para descartarla, entre las semanas 24 y 29 se le realiza una prueba de tolerancia a la glucosa. Estando en ayuno debe ingerir una solución de 100 gramos de glucosa, para posteriormente tomar muestras de sangre en ayuno, 1, 2 y 3 horas después de la sobrecarga. No obstante, quienes presenten factores de riesgo pueden hacerse este examen en una etapa más temprana.

¿Cuáles son los peligros tanto para la madre como para el feto?
En la madre, la diabetes muchas veces se puede asociar a hipertensión y existe el riesgo de que persista después del parto. Todas las pacientes que desarrollan esta patología deben ser reevaluadas al tercer mes postparto para descartar que hayan generado una diabetes mellitus tipo II.

En la guagua, la diabetes gestacional puede provocar un incremento en el peso lo cual puede dificultar un parto vaginal y hacer más probable una cesárea. Posterior al nacimiento, también puede presentar hipoglicemias (glucosa baja). En aquellas pacientes con muy mal control metabólico o con cuadros severos de diabetes en el embarazo hay mayor riesgo de muerte fetal.

¿Cuáles son los tratamientos?
Una vez hecho el diagnóstico de diabetes gestacional, el pilar fundamental es una dieta adecuada. El 80% de las pacientes responden al tratamiento solo con un régimen bajo en hidratos de carbono. Para saber si este está siendo efectivo, se puede hacer un monitoreo frecuente de los niveles de glucosa en ayuno o luego de la comida. Si a pesar de esto los niveles continúan estando elevados, se debe iniciar un tratamiento farmacológico con hipoglicemiantes o con insulina.

¿Cómo se puede prevenir?
Lo ideal es iniciar el embarazo sin sobrepeso, mantener una dieta adecuada durante la gestación y que el incremento de peso durante este periodo no sea excesivo.

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