Ellos también pueden tener depresión postparto
Ellos también pueden tener depresión postparto

Mucho se ha oído hablar acerca de la depresión postparto en mujeres, pero, ¿sabías que los hombres también pueden desarrollarla?

Hay hombres que durante el embarazo experimentan síntomas similares a los de las mujeres. Y es que algunos padres, sobre todo los primerizos, parecen ser muy solidarios con sus parejas, por lo que también tienen náuseas, antojos y cansancio. Lo anterior no debiese suscitar mayor preocupación, y son consecuencias propias de la ansiedad que genera la llegada de un nuevo integrante a la familia. Pero, si los malestares persisten, y con el nacimiento el padre comienza a sentir una profunda tristeza, es necesario tomar las riendas del asunto, pues podría tratarse de una depresión postparto masculina, un fenómeno poco estudiado (en comparación con el equivalente femenino), pero cuya prevalencia en la sociedad actual va en claro aumento. De ahí entonces que es fundamental analizarlo.

Al momento del parto, los ginecólogos y matronas prestan especial atención al estado psíquico de las mujeres que acaban de ser madres, quienes con frecuencia experimentan el denominado “baby blues” o “leve depresión postparto” o “crisis anímica postparto”. Se trata de una tristeza asociada a los cambios hormonales y que, generalmente, se identifica y trata rápidamente. En ese contexto, en el que toda la atención está focalizada en las mujeres, se suele prescindir de la situación emocional de los padres, olvidando que ellos también pueden padecer la misma sintomatología. “El hombre puede padecer síntomas depresivos debido a la atención que la madre le brinda al hijo durante el embarazo o al nacer, por no sentirse capaz de cuidar adecuadamente, o por no cumplir con las exigencias sociales de su entorno o en su rol como padre. Esta diferenciación se debe a que anatómicamente y emocionalmente el padre mantiene una relación con su hijo, de manera diferente a la de la madre y eso puede interpretarse como un apoyo que cualitativa y cuantitativamente difiere negativamente”, indica Josefina Guzmán, psicóloga de Clínica Indisa.

Es preciso recalcar que, habitualmente, la depresión postparto masculina empieza después y dura mucho más tiempo que los llamados “baby blues”. En efecto, los padres pocas veces evidencian síntomas inmediatamente después del nacimiento, sino que estos comienzan a aparecer entre el tercer y sexto mes de vida del hijo.

Esta afección puede repercutir negativamente en el entorno laboral, social y familiar de quien la padece. Incluso más, cuando los síntomas de esta depresión permanecen en el tiempo y no son tratados de manera oportuna, puede provocar consecuencias graves y de larga duración, tanto en la dinámica de la familia como en el desarrollo del menor. Por eso, es vital no perder de vista el comportamiento emocional del padre, brindarle apoyo, comprensión y contención y, en caso de que exista algún indicio de la enfermedad, consultar con un psicólogo o psiquiatra.

En ese sentido, la psicóloga señala, “durante el proceso de maternidad es crucial la comunicación como pareja; estamos en una cultura donde la preponderancia y protagonismo se da a la mujer como madre porque anatómicamente mantiene esa posibilidad de conexión con su hijo. Sin embargo, el rol del padre es fundamental en la creación de equilibrio mental del niño, en el marcaje del mundo social y los limites en el recién nacido y en la forma que ese niño enfrentara sus conflictos. El vínculo de la madre es más ligado a la demostración y expresión emocional y otros factores del desarrollo de ese recién nacido”, a lo que agrega, “dado esto, si la mujer impulsa el rol del hombre desde el preparto en todo el proceso, está contribuyendo a que ese padre pueda ejercer su labor. La mejor opción siempre, es la inclusión explicita e implícita del proceso, ya sea diciéndole la importancia que tiene y manteniendo tareas que solo realice el padre. En nuestra cultura es la mujer quien puede posibilitar o negar la inclusión de dicho padre, por lo cual es clave como pareja ir enfrentando y conteniéndose mutuamente”.

Las causas

Existen muchos factores que pueden contribuir al desarrollo de la depresión postparto masculina, entre ellos:   

Miedo a la paternidad. Las nuevas responsabilidades y el miedo a perder la libertad, pueden detonar la enfermedad.

Preocupaciones financieras. El incremento de los gastos o la posibilidad de tener que vivir con un solo ingreso, también suelen ser factores determinantes.

Ansiedad ante el nuevo rol. Es posible que el hombre se cuestione acerca de si será o no un buen padre.

La depresión postparto femenina. Se estima que la mitad de los hombres que sufren depresión postparto tienen a su pareja padeciendo la misma condición. Sin embargo, es perfectamente posible que los hombres desarrollen esta depresión con independencia de sus parejas.

Con todo, “al igual que en las mujeres, siempre hay que indagar y analizar qué tipo de relación mantuvo ese padre con su propio padre, dado que su historia puede influir enormemente en como maneje sus emociones frente a como se siente en este nuevo rol o con la llegada del recién nacido”, precisa Josefina Guzmán.

Los síntomas

La depresión postparto masculina presenta los síntomas generales y comunes a toda depresión. Ansiedad, irritabilidad, desorientación y, sobre todo, aislamiento en el rol de padre, son los más comunes.

– Aumento de la ira y/o comportamiento violento.

– Frustración e irritabilidad.

– Estado de ánimo decaído.

– Dificultad para dormir o dormir demasiado.

– Sentimientos de culpabilidad.

– Aislamiento social.

– Estrés.

– Problemas de concentración.

– Mayor consumo de drogas o alcohol.

– Pérdida o ganancia excesiva de peso.

– Dolores de cabeza y problemas digestivos.

– Falta de interés en el trabajo, las aficiones y el sexo

– Trabajo excesivo con el propósito de no volver a la casa.

– Pensamiento suicida.

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