¡Felicitaciones, estás embarazada! Qué esperar los primos días
¡Felicitaciones, estás embarazada! Qué esperar los primos días

Si ya llevas más de una semana de atraso en tu regla, tienes una sensación extraña en tu estómago o estás sintiendo alguno de estos síntomas, es bastante probable que estés esperando guagua. Esto es lo que debes hacer ahora.

Hay algunas mujeres que no sienten ningún signo prematuro, incluso durante las primeras semanas de gestación, pero hay otras que sí son capaces de captar ciertas pistas que arroja el cuerpo humano para decirte que algo está pasando. Algunas de estas son:

Senos y pezones sensibles. ¿Reconoces esa sensibilidad molesta antes de que llegue tu periodo? Eso no es nada comparado a lo que podrías sentir después de la concepción. Las mamas delicadas, hinchadas, con sensación de hormigueo, sensibles y dolorosas al tacto son algunas de las primeras señales que muchas mujeres (aunque no todas) experimentan en esta etapa. Esto puede comenzar pocos días después de la concepción y, mientras avanza tu embarazo podría manifestarse aún más.

Areolas oscurecidas. Estas también pueden experimentar sensibilidad y cambio de color. Es perfectamente normal que este círculo que rodea al pezón adquiera un tinte más oscuro durante la gestación e, incluso, que aumenten de diámetro en las semanas posteriores a la concepción. Esta y otras modificaciones de coloración en la piel se deben a las hormonas del embarazo que están en plena ebullición.

¿Piel de gallina? No exactamente, aunque tiene esa apariencia. Al comienzo del embarazo podrías notar un aumento y alargamiento en los pequeños bultos de las areolas (llamados tubérculos de Montgomery). Aunque dan la sensación de piel de gallina, en realidad son glándulas sebáceas que lubrican tus pezones y areolas. Esta lubricación será muy útil cuando tu guagua succione al amamantar. Otro signo de que tu organismo está planificando con tiempo.

Sangrado ligero. Esto lo pueden experimentar algunas mujeres cuando el embrión se implanta en el útero. Este sangrado puede ocurrir el día en que te debería haber llegado tu flujo menstrual y probablemente tendrá una leve coloración rosada (rara vez es roja).

Frecuencia urinaria. Las hormonas causan este incremento y durante la gestación también mejora la eficiencia de los riñones, lo que ayuda a tu organismo a deshacerse más rápido de los desechos.

Fatiga. O mejor dicho, completa falta de energía y pereza. Esto se debe a que estás produciendo más sangre, tu ritmo cardíaco ha aumentado, tu nivel de azúcar en la sangre se ha reducido, tu metabolismo está quemando energía más rápido y estás consumiendo más nutrientes y agua. Y a esto debes agregarle todas las demandas físicas y emocionales del embarazo a las que se está ajustando tu cuerpo.

Náuseas. Por lo general estas y los vómitos ocurren durante las mañanas, por lo que reciben el nombre de ‘malestar matutino’. A pesar de que pueden aparecer justo después de la concepción, es más probable que empiecen alrededor de la sexta semana.

Sensibilidad al olor. Este es uno de los primeros cambios que experimentan algunas embarazadas, por lo que es probable que tu nariz se vuelve más sensible.

Alza de temperatura basal. Esta es la temperatura más baja que alcanza el cuerpo en reposo; sube alrededor de cuatro grados cuando concibes, y continuará elevada durante toda la gestación.

PARA CONFIRMAR UN EMBARAZO…

Aparte de la intuición femenina que algunas mujeres ‘sienten’, la ciencia continúa siendo la mejor forma de diagnosticar que estás esperando guagua.

En primer lugar, está el test de embarazo. Este lo puedes hacer en la privacidad y comodidad de tu propio baño, y basta con hacer pipí sobre la prueba y esperar a que esta dé positivo. Estas son rápidas y bastante confiables y miden los niveles urinarios de la gonadotropina coriónica (hCG, por sus siglas en inglés), una hormona del embarazo producida por la placenta. La hCG entra en el flujo sanguíneo y la orina luego de que el embrión empieza a implantarse en el útero, entre 6 y 12 días después de la fertilización. Una semana después de concebir tendrás esta hormona en tu orina, pero no lo suficientemente alta como para que la prueba la detecte, por lo que si esperas hasta el día en que tu periodo debería llegar, tendrás un 90% de probabilidad de obtener un resultado correcto. Sin embargo, es fundamental consultar con un médico después del test. Si el resultado es positivo, lo siguiente es un examen de sangre que confirme este estado.

El examen de sangre puede detectar casi en un 100% un embarazo tan solo una semana después de la concepción. También puede ayudar a fecharlo midiendo la cantidad exacta de hCG en la sangre, ya que esta hormona varía a medida que avanza la gestación. Este rápido incremento llega a su tope entre las semanas 7 y 12, y luego comienza a declinar. Muchos médicos piden tanto un examen de sangre como uno de orina para asegurarse del diagnóstico por partida doble.

Si no consigues hora al doctor inmediatamente, empieza a actuar embarazada apenas tengas el resultado positivo del test que te hiciste en casa. Comienza a tomar vitaminas prenatales, elimina el alcohol y el cigarro y aliméntate saludablemente.

CALCULANDO TU FECHA DE PARTO

Aun cuando la mayoría de las veces esta puede variar en 1 o 2 semanas, existe una fórmula que puede ayudarte a establecer una ‘fecha estimada de parto’. Se trata de un cálculo general que puedes incluso realizar tú misma: resta 3 meses desde el primer día de tu último periodo menstrual, y luego suma 7 días. Por ejemplo, si tu última menstruación empezó el 11 de abril y le restas 3 meses, te lleva a enero, y después le agregas los días, tu fecha de parto será el 18 de enero. Sin embargo, esta puede variar por diversos factores por lo que es solo una idea.

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