Muerte súbita, un mal silencioso
Muerte súbita, un mal silencioso

Este síndrome es uno de los grandes temores de los padres de recién nacidos y niños hasta el año de vida. Para que sepas por qué puede producirse y cómo puedes evitarla, aquí te damos algunos consejos. ¡Toma nota!

De acuerdo a Paula Guzmán, jefa de Pediatría de la Clínica Universidad de Los Andes, la muerte súbita se define como “el fallecimiento de un niño pequeño, generalmente menor de 6 meses, con mayor incidencia en menores de 3, sin causa aparente”.

Si bien este síndrome es imprevisible, la especialista sostiene que hay diversas hipótesis de por qué se origina, siendo una de las más importantes la que se refiere a que los lactantes que dormían boca abajo tenían mayor incidencia. “Esto se da debido a que hay menor expansión torácica, porque puede haber retención de CO2 y otras condiciones en las que, por la forma de dormir, se deja de respirar. Otro factor relevante es que -por diversos motivos- hay niños que tienen apnea, que es el cese de la respiración por ciertos segundos, acompañada de otros síntomas, y a veces se puede dar como consecuencia de que existe una obstrucción de la vía aérea, porque las amígdalas están grandes o por reflujo, por ejemplo, o porque hay una condición a nivel del sistema nervioso central que hace que el niño deje de respirar”, agrega la pediatra.

En base a lo anterior, la Academia Americana de Pediatría (AAP) ha formulado un listado de recomendaciones tendientes a prevenir este mal.
– Acostumbra a tu hijo a dormir boca arriba. Esta es la medida más eficaz de evitar la muerte súbita.
– Utiliza una superficie firme para dormir. Es esencial que el colchón de la cuna de tu guagua sea plano y preocúpate de que las sábanas se ajusten correctamente a él. En ningún caso emplees protectores de colchón esponjados o colchonetas. Asimismo, las almohadas, cojines, mantas y otros objetos blandos deben estar fuera de este espacio a la hora de dormir.
– Durante los primeros meses de vida, el niño debe dormir en la misma habitación que sus padres. Es necesario recalcar que el recién nacido debe hacerlo en su propia cuna y no en la cama matrimonial, puesto que esto último aumenta los riesgos de sufrir muerte súbita o asfixia. De manera que, si quieres dormir junto a tu pequeño, la mejor alternativa es disponer de una cama de colecho.
– Descarta totalmente el uso de sillas especiales para que la guagua se mantenga en una determinada posición o productos comercializados con la promesa de disminuir el riesgo de muerte súbita, puesto que se ha comprobado que son inseguros, ineficaces e, incluso, vitalmente peligrosos.
– Sé responsable con los cuidados prenatales. Una adecuada atención durante la gestación es esencial para asegurar el bienestar de tu hijo y reducir las probabilidades de que nazca de manera prematura, uno de los factores de riesgo de este mal.
– No fumes durante ni después del embarazo. Se calcula que una tercera parte de las muertes en lactantes podrían haberse evitado si las mujeres no hubieran fumado durante este periodo. Por otra parte, es imprescindible mantener al pequeño en un ambiente libre de humo de cigarrillo, ya que los riesgos de muerte súbita se intensifican considerablemente por la exposición a este.
– Amamanta a tu guagua. Está comprobado que la lactancia contribuye a la disminución de algunas infecciones de las vías respiratorias. Dar papa por un periodo de 4 a 6 meses, aminora en un 70% la posibilidad de sufrir una muerte súbita.
– Ofrécele un chupete o mamadera. Si tu pequeño ya tiene más de 1 mes de vida, intenta acostumbrarlo a que use uno al acostarse. De acuerdo con los informes de la AAP, la succión de estos elementos favorece la apertura de las vías respiratorias y evita que el menor caiga en un sueño demasiado profundo.
– Evita cubrirle la cabeza y abrigarlo demasiado. Si quieres arroparlo, no utilices gorras ni cobertores adicionales, solo vístelo con ropa más gruesa.

Monitores de apnea, ¿sirven?
Estos controlan la respiración y la frecuencia cardíaca de las guaguas mientras duermen. Si esta se detiene brevemente (apnea) o si la frecuencia cardíaca es inusualmente baja, se dispara una alarma. Este monitor podría ser una buena idea para los padres preocupados, pero la mayoría de los recién nacidos no lo necesitan. Aquí te compartimos algunas razones por las cuales se cree que no son tan útiles como se pensaba para el síndrome de muerte súbita.

– Investigaciones no han mostrado un vínculo claro entre la apnea y este mal. Incluso los recién nacidos a término pueden tener periodos breves de apnea durante las primeras semanas de vida, pero eso no está relacionado con esto.

– Estos monitores pueden causar muchas falsas alarmas. El ruido puede hacer que los padres se preocupen demasiado y no duerman.

– Solo en casos excepcionales, el doctor podría recomendar un monitor de apnea en casa. El dispositivo podría ser necesario si tu guagua necesita que le suministren oxígeno en el hogar o si presenta problemas respiratorios graves.

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