Niños multilingües desde la cuna
Niños multilingües desde la cuna

Algunos padres lo hacen por tradición familiar, otros con el propósito de entregar una valiosa herramienta para el futuro. Sea cual sea el motivo, la realidad demuestra que enseñar varios idiomas a niños menores de 3 años es una tendencia que promete arraigarse en nuestra sociedad.

En un mundo híper globalizado, aprender un idioma distinto al nativo se ha vuelto imperativo, y aunque muchos asocian ese aprendizaje a la etapa escolar o incluso adulta, son cada vez más las familias que optan por seguir un modelo de crianza multilingüe, el que empiezan a implementar ya desde la primera infancia, cuando los hijos aún no esbozan sus primeras palabras.

Pero, a tan temprana edad, ¿puede un niño efectivamente comprender otro idioma? De acuerdo con lo señalado por Josefina Guzmán, Psicóloga de Clínica Indisa, todo menor sano -sobre todo en los primeros años de vida- tiene la habilidad para conectar zonas neuronales del cerebro, por lo tanto, no hay impedimentos para entender una lengua extranjera. Incluso más, este tipo de crianza aporta enormes beneficios para el desarrollo infantil, “las investigaciones científicas demuestran que desarrollar en los niños la capacidad de ser bilingüe o multilingüe aumenta las conexiones cerebrales porque estimula las zonas del lenguaje, y eso, a su vez, mejora las capacidades cognitivas”, indica la profesional, a lo que agrega, “mejoran las capacidades de resolución de problemas, flexibilidad mental y control de la atención dividida. También permite reforzar valores como la tolerancia y el respeto a diversos ámbitos culturales y destrezas sociales”.

El método…

No existe un modelo único para aplicar la crianza bilingüe o multilingüe. Por ejemplo, hay quienes durante el embarazo deciden hablarles a sus hijos en un idioma distinto del español, eso hizo Claudia Aedo, mamá de Nicholas (2 años), “desde que Nicholas estaba en la guatita empecé a hablarle en alemán, fue muy desde un comienzo. Lo hice así porque mi marido fue criado de esta forma, creció con cuatro idiomas al mismo tiempo, el alemán, el portugués, el italiano y el español, entonces ya estaba comprobado que se podía hacer, el ejemplo era muy cercano”. Distinta es la técnica utilizada por Consuelo Tarud, mamá de Emilia (1 año y medio), “mi método de enseñanza es bien didáctico e interactivo, ya que le enseño palabras en inglés con libros y canciones. La Emi entiende varias palabras en inglés, por ejemplo, cuando le decimos clap your hands ella aplaude y cuando le decimos bravo, también aplaude”.

Escoger el mecanismo de enseñanza depende de cada familia: generar instancias en las que se ocupe un idioma determinado y en otras, otro idioma; intentar que cada uno de los padres le hable en una lengua distinta; leer cuentos en lengua extranjera; y aprovechar recursos audiovisuales como videos o programas de estimulación, son algunas herramientas que facilitan esta tarea.

¿Puede generarles complicaciones?

Muchos padres temen enseñar dos o más idiomas, básicamente porque creen que de esa forma el desarrollo del menor será más lento o se les hará más dificultoso hablar en su lengua materna. Pero aquello es un temor infundado, pues el cerebro está preparado para aprender varios idiomas, sobretodo el cerebro de los recién nacidos.

Ahora bien, es posible que en la práctica surjan algunos contratiempos como bloqueos y confusiones. “He observado que la Emilia va algo atrasada en su leguaje, entiende bastante, pero habla poco. Yo creo que está confundida, pero el pediatra me dijo que mientras entendiese y estuviese conectada con el mundo, está bien”, señala Consuelo. El asunto puede tornarse más complejo al momento de sociabilizar con otros niños, “en la sala cuna, Nicholas empezó a hablar en un idioma distinto del español, y se dio cuenta de que los niños y las tías no lo entendían, pero él mismo hizo el cambio y comenzó a decir las palabras en español”, cuenta Claudia. Precisamente, al relacionarse con personas ajenas a la familia, los menores multilingües suelen experimentar frustración, ya que piensan en un idioma y se expresan en otro. Al respecto, la psicóloga Josefina Guzmán indica que el manejo de esas situaciones depende absolutamente de los padres y de cómo preparan el entorno educacional y social que rodea a sus hijos.

Banner lateral Calo Crecer 2019
Banner lateral Feria Pro Pyme 2019

te podría interesar

Feria Pro Pyme 2019