Prematuros, nacer antes de tiempo
Prematuros, nacer antes de tiempo

Para que la gestación de una guagua se complete y nazca en las mejores condiciones, se debe esperar alrededor de 9 meses o 40 semanas dentro del útero. Sin embargo, hay veces en que se adelanta el nacimiento involuntariamente, complicando un poco su salud.

Acorde a los registros, el 10% de los partos se anticipa de manera precoz. Dentro de estos están los prematuros tardíos (entre 34 y 37 semanas), que son considerados de bajo riesgo, y los prematuros menores de 32 semanas, en los cuales el peligro es mayor. En estas situaciones, los centros hospitalarios están acondicionados para recibirlos y entregarles todos los cuidados necesarios. Este adelanto en el parto puede ser causado por varias patologías, como algunas infecciones o malformaciones, pero la mayoría de las veces no hay una razón definida.

Embarazo difícil

Si la mamá presenta algún contratiempo durante la gestación, entre las 24 y 34 semanas le recetarán corticoides para frenar los posibles riesgos de un parto prematuro y también para que madure el sistema respiratorio de la guagua y mejoren sus posibilidades de sobrevida.

Durante mucho tiempo se intentó definir la causa de este problema, pero fue imposible determinarlo. Aun así, hay condiciones que afectan el embarazo como enfermedades que tenga la madre, sean estas renales, cardiacas, respiratorias, anemia o diabetes. Sin embargo, el único antecedente que califica a una mujer como ciento por ciento riesgosa de sufrir un parto prematuro, es que haya tenido previamente una gestación de pretérmino, es decir, que se haya producido el parto anterior a las 34 semanas.

Lo aconsejable es evitar lo más posible un parto prematuro. Esto se puede lograr mediante reposo y medicación útero inhibidora endovenosa u oral, dependiendo de la gravedad. Si no se puede retrasar, es importantísimo que el lugar donde se tenga a la guagua cuente con todo lo necesario, o sea, doctores y un equipo adecuado.

Riesgos de ser prematuro

Un recién nacido que pesa menos de 1500 gramos tiene un riesgo de morir en su primer año de vida 180 veces superior al de un neonato con un peso mayor a 2500 gramos. Además, los prematuros son 17 veces más propensos a enfermarse. En estos casos, se deberá hospitalizar porque el niño no podrá alimentarse del pecho de su madre ni por mamadera y requerirá de una incubadora que lo ayude a regular su temperatura y función respiratoria.

Mientras menos edad gestacional tenga, inferior será su peso -seguramente no más de 2,5 kilos- y le costará más controlar y conservar una temperatura estable, así como succionar y tragar, pues estos reflejos aparecen generalmente entre las 34 y 36 semanas. Además, presentará problemas para respirar solo, pues sus pulmones no habrán evolucionado del todo, y requerirá oxígeno e, incluso, ventilación mecánica hasta que estos órganos sean capaces de funcionar sin apoyo. Cuando todo esté en orden y su peso bordee o supere los 1800 gramos, tenga coordinación de la succión y termorregulación, aunque sea antes de cumplir las 40 semanas, podrá salir de la incubadora.

Otro de los inconvenientes que se produce es que el vínculo temprano entre padres e hijo no es tan fuerte, por lo que es esencial que los adultos no se desanimen, lo acompañen, le hablen y le hagan cariño cada vez que se pueda, que contribuyan en su asistencia y hagan lo posible para estar presentes. Hoy existen métodos para estimularlo sensorial y motoramente, lo que contribuirán a que su sistema nervioso madure de forma correcta y a prevenir alteraciones. En algunas clínicas practican una técnica de apego llamada ‘skin to skin’ (piel con piel), que potencia el contacto con la mamá, lo cual le ayudará a subir de peso, a disminuir el periodo de hospitalización e, inclusive, a estimular la bajada de leche.

¡A la casa!

Al fin tu guagua es dada de alta y ahora es cuando empieza la aventura. A diferencia de los recién nacidos de término, los prematuros siempre van a necesitar un poco más de cuidado. Para que esta etapa no sea muy estresante, aquí te dejamos algunos consejos.

– Mantén tu hogar más cálido que lo normal, a unos 22 grados durante las primeras semanas que tu hijo esté en casa. El mecanismo de regulación de la temperatura normalmente funciona en los prematuros para cuando los sacan de la clínica, pero debido a su tamaño y mayor superficie de piel en relación con la grasa, podrían presentar dificultades para sentirse cómodos sin un poquito de ayuda. Además, tener que gastar muchas calorías para mantenerse templado podría interferir con el aumento de peso.

– Si usas mamaderas, esterilízalas hirviéndolas antes del primer uso y lavándolas con agua caliente después de cada alimentación. Esta podría ser una precaución innecesaria para un recién nacido de término, pero para los prematuros que son más susceptibles a una infección, es completamente oportuna. Continúa con esto durante algunos meses.

– Alimenta a tu hijo con frecuencia, aunque te parezca que lo único que haces es amamantarlo o darle mamadera. Los prematuros tienen estómagos muy pequeños y podrían necesitar llenarlos tan seguido como cada dos horas. También pasa que no son capaces de succionar eficientemente, por lo que podrían demorar hasta una hora en tomar lo que necesitan. No apresures su alimentación.

– Pregúntale a tu pediatra si es necesario que tome algún suplemento, puesto que los prematuros pueden correr un mayor riesgo de déficit de vitaminas y podrían requerir una cuota adicional.

– No empieces a darle alimentos sólidos hasta que el doctor te autorice. Por lo general, a una guagua prematura se le empieza a dar de comer cuando alcanza un peso cercano a los 6 kilos, cuando toma más de 940 ml. de leche al día durante por lo menos durante una semana, y/o cuando su edad corregida es de 6 meses.

– Relájate. Sin dudas, tu hijo ha pasado por mucho, al igual que tú. Pero una vez que está en casa y que has tomado todas las precauciones, trata de dejar esta experiencia atrás. Aunque sientas el impulso de sobreprotegerlo, intenta tratarlo como el niño normal y saludable que es ahora.

¿Qué es la edad corregida?

Esta es la edad según la fecha prevista del parto. Los profesionales de la salud pueden utilizar esto al evaluar el crecimiento y desarrollo neurológico y físico de la guagua. Por ejemplo, si tiene 6 meses pero nació 2 meses antes, su edad corregida es de 4 meses.

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