Salud Dental y embarazo: Delicada relación
Salud Dental y embarazo: Delicada relación

No es poco común. Las dificultades y problemas dentales pueden darse con mayor intensidad, debido a ciertos procesos hormonales que experimentas al estar embarazada. ¿Qué dolencias son frecuentes? ¿Cómo prevenirlas? ¿Qué hacer y cuándo consultar a un especialista? Te contamos aquí.

Por: Natalia Vidal Toutin.

No importa si es frío o caliente, dulce o salado. Independiente de lo que comas, cuando las encías están inflamadas, te duelen y sangran al cepillarte, hablamos de gingivitis.

Generalmente causada por una mala higiene bucal, es una de las patologías más comunes en embarazadas, debido al alza de hormonas como estrógeno y progesterona.

Pero lo más importante es que, si no tratas esta y otras afecciones del tipo, puedes poner en riesgo tu salud y la de tu hijo. En este sentido, Nadia Prieto, odontóloga de Clínica Vespucio, cuenta que “investigaciones realizadas en los últimos meses han demostrado que existe relación entre enfermedades dentales y embarazos prematuros, o bien bebés pequeños y de bajo peso al nacer. Ello principalmente por el incremento de los niveles de fluidos biológicos relacionados con la inducción del parto”. La profesional añade que los cuadros dentales empeoran durante este período, incrementando las posibilidades de adelantar el alumbramiento.

Esto se traduce en las madres con problemas dentales suelen terminar el período de gestación a las 37 semanas o antes, dando a luz a bebés pequeños, cuyo peso fluctúa entre 1 kilo y medio y 2 kilos y medio.  

El embarazo como factor de riesgo

La odontóloga Nadia Prieto detalla que las embarazadas tienen mayor cantidad de sangre circulando por el cuerpo, lo que implica que “sumado a niveles de acidez más altos en la boca y una producción de hormonas superior, si descuidan la higiene bucal contraerán alguna de las patologías recurrentes”.

¿Cuáles serían? Está la ya mencionada gingivitis, donde como consecuencia de los cambios hormonales las encías se vuelven más sensibles a la acumulación de placa bacteriana. Por otro lado, producto de los vómitos característicos de la gestación, el pH de la boca cambia, haciéndola susceptible a la aparición de caries y la erosión ácida del esmalte dental.

Sin embargo, debemos tener presente que los estudios clínicos demuestran que el embarazo no contribuye directamente al proceso de la caries, pues el calcio presente en los dientes de la madre permanece estable, y no es posible que la demanda del feto de este elemento logre generarlas.

“La razón principal de las caries se asocia a un mal control de la placa bacteriana y malos hábitos alimenticios. Por eso es esencial la evaluación temprana por parte de un odontólogo, para evitar el avance de la enfermedad”, especifica la doctora Jaqueline Opazo Alveal, ortodoncista de Clínica Ortodontik.

También puede ocurrir el fenómeno de los “dientes flojos”, trastorno que afecta tanto al tejido como a los huesos que sostienen la dentadura.

Finalmente, producto de la excesiva presencia de una bacteria pegajosa en los dientes, estos sangran mucho, generándose los denominados “tumores del embarazo”. Se trata de bultos que se forman en las encías inflamadas para luego desaparecer por sí mismos.  

Señales de alerta y tratamientos

Si quieres evitar estas patologías o frenarlas a tiempo, pon atención a los siguientes síntomas que pueden alertar sobre problemas en tu salud bucal:

-Mal aliento.

-Encías que duelen al tocarlas o que sangran al cepillarse los dientes.

-Dientes flojos o sueltos.

-Llagas, bultos u otros tumores en la boca.

-Encías rojas o de color rojizo violáceo.

-Encías brillantes, dolorosas o inflamadas.

-Dolor de dientes u otras molestias.

Si efectivamente tienes una o más de las molestias mencionadas, es hora de consultar un especialista. Durante el primer trimestre del embarazo, los posibles tratamientos que se pueden realizar suelen ser solo de urgencia, ya que durante este período se forman las estructuras principales del feto, tales como el sistema nervioso central y el sistema vascular.

La doctora Opazo explica que “el segundo trimestre suele ser el momento ideal para efectuar cualquier tratamiento dental, no existiendo ningún problema en utilizar anestesia local. El odontólogo usará fármacos anestésicos que no afecten a tu bebé. En el tercer trimestre no es recomendable por la incomodidad que produce a la embarazada la posición para el tratamiento”.

Con respecto a las radiografías, la especialista comenta que éstas “son una herramienta de diagnóstico muy importante, y la radiación que producen es mínima. Si se requiere, es posible realizar radiografías dentales siempre y cuando la madre se ponga un delantal de plomo que cubra su abdomen y proteja a la guagua”.

Finalmente, dejando de lado las enfermedades y pasando a los tratamientos estéticos de blanqueamiento dental, no se aconseja efectuarlos durante el embarazo, lactancia ni procesos de fertilidad. Ello porque los procedimientos con óxido nitroso están contraindicados en embarazadas por el riesgo de aborto espontáneo en los primeros meses, o parto prematuro en los últimos meses de gestación.  Asimismo, no hay suficientes estudios acerca de sus efectos y potenciales consecuencias.

¿Cómo prevenir la gingivitis y otras enfermedades periodontales?

-No es suficiente con cepillarse los dientes con pasta. Usa hilo dental todos los días.

-Evita los dulces y mantén una alimentación saludable, de manera que los nutrientes que consumas puedan también proteger tu salud.

-Emplea un cepillo de dientes con cerdas suaves.

-Cuando sientas náuseas o vomites, enjuaga tu boca con enjuague bucal o agua.

Teniendo estos aspectos en cuenta y sumado a una  visita semestral al dentista, puedes prevenir la aparición de todas las enfermedades antes descritas y pueden afectarte durante la gestación, pues como dice el dicho, “más vale prevenir que curar”.

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