Sexo en el embarazo, ¿sí o no?
Sexo en el embarazo, ¿sí o no?

No es de extrañar que durante este periodo todo resulte un poco raro, pero ¡no te preocupes! Algo de creatividad, sentido del humor, paciencia y mucho amor, serán la solución a la hora de intimar durante estos 9 meses.

Durante esta etapa es bastante normal que las parejas pasen por altibajos en el ámbito sexual. En el primer trimestre, muchas mujeres notan que su interés cae en picada por culpa de las hormonas. Y esa baja tiene su explicación. Después de todo, las náuseas, vómitos y la hipersensibilidad de los pezones no son buenos aliados en la cama. Pero al igual que con todo lo relativo al embarazo, no hay dos mujeres iguales, lo que significa que las experiencias sexuales no se pueden generalizar.

La mayoría de las veces este interés aumenta durante el segundo trimestre, cuando los primeros síntomas de la gestación se reducen y queda más energía para el amor. Acá puede ser más fácil llegar a orgasmos, debido a que el flujo sanguíneo extra a los labios vaginales, el clítoris y la vagina puede llevarte al éxtasis más fácilmente que nunca. Sin embargo, también hay algunas mujeres que pierden ese entusiasmo durante esta etapa o no lo encuentran durante los 9 meses, y eso también es normal.

A medida que se acerca el parto, la libido vuelve a disminuir, a veces de manera más rotunda que durante el primer trimestre, por motivos evidentes. En primer lugar, por el tamaño de tu guata, que dificulta encontrar la postura ideal; en segundo término, los dolores e incomodidad de la etapa final del embarazo; y, tercero, en ese momento es difícil concentrarse en algo más que no sea el inminente nacimiento de tu hijo. Aun así, hay parejas que logran superar estos obstáculos y se mantienen activas hasta la primera contracción.

¿Qué te excita y qué no?
Con todos los cambios físicos que estás experimentando durante estos meses, no es de sorprender que el deseo y el placer se vean afectados, tanto positiva como negativamente.

Náuseas y vómitos. Esto, de todas formas, puede interponerse en tu vida amorosa. Por eso, si tienes náuseas durante la mañana, aprovecha la noche; y si sientes mareos por la tarde, ten un encuentro matutino. Pero si estos malestares no te dan tregua, no te esfuerces por sentirte sexy cuando lo estás pasando mal; esperen a que se alivien estos síntomas que suele ser a fines del primer trimestre.

Cambios en tu figura. Hacer el amor puede ser complicado e incómodo a medida que tu guata crece. Además, si tu cuerpo te hace sentir poco sexy, usa ropa interior de encaje y utiliza velas. También intenta despojarte de esa imagen corporal negativa, convenciéndote de que esto pasará.

Senos sensibles. Para algunas parejas estos se convierten en el juguete favorito. Pero para ciertas mujeres, ese crecimiento durante el comienzo de la gestación genera una sensibilidad un tanto dolorosa. Si este es tu caso, asegúrate de comentárselo a tu hombre para que tenga más cuidado. Esto volverá a la normalidad al final del primer trimestre.

Cansancio. Es difícil entrar en acción cuando no tienes energías ni para desvestirte. Afortunadamente, esta fatiga debería disminuir hacia el cuarto mes. Por lo que no te obligues a quedarte despierta hasta después de la comida, sino que busca otros momentos, como la siesta de un fin de semana.

Escape de calostro. Cuando el embarazo está más avanzado, algunas mujeres pueden producir esa primera leche llamada calostro que puede escaparse durante la estimulación sexual y resultar un tanto vergonzoso. Es absolutamente normal, pero si a ti o a tu pareja les molesta, concéntrense en otras partes del cuerpo.

Temor a lastimar al feto o a causar un aborto natural. ¡No te preocupes más! En los embarazos normales, el sexo no es perjudicial. Tu guagua está bien cubierta y protegida dentro del saco amniótico y el útero, y este está separado firmemente del mundo exterior por un tapón mucoso en la boca del cuello uterino. Tu doctor te dirá si es que hay algún motivo por el cual no deberías tener relaciones sexuales durante tu gestación. De no ser así, ¡adelante!

Miedo a que un orgasmo estimule un parto prematuro. Aunque el útero se contrae después de uno -y esas contracciones pueden ser muy intensas en algunas mujeres, con una duración de hasta media hora después de la relación sexual-, no es un indicio de parto prematuro ni perjudicial en una gestación normal.

Preocupación por que el feto esté ‘mirando’. ¡Es imposible! A pesar de que puede disfrutar del suave movimiento de las contracciones uterinas durante el orgasmo, no puede ver los que estás haciendo, no tiene idea de lo que ocurre y, por cierto, no recordará nada.

Cuándo limitar los encuentros sexuales
Lamentablemente no todas las parejas pueden disfrutar de una vida sexual durante este periodo. En los embarazos de alto riesgo, estas relaciones podrían prohibirse en determinados momentos o, incluso, durante los 9 meses. Es esencial saber exactamente qué y cuándo es seguro, por lo que no olvides de pedir los detalles a tu médico.

En estos casos, las relaciones sexuales probablemente se verán restringidas:
– Si estás experimentando síntomas de parto prematuro o, posiblemente, si tienes antecedentes de lo mismo.
– Si te han diagnosticado insuficiencia cervical o placenta previa.
– Si estás experimentando sangrado o tienes antecedentes de abortos naturales.

Disfruta más aunque lo hagas menos
– No analices tanto. Aprovecha el momento mientras disfrutan el uno del otro. No te concentres en la mayor o menor frecuencia con la que tienen relaciones ni compares tu vida sexual antes y después del embarazo.
– Acentúa lo positivo. Piensa en las relaciones amorosas como una buena preparación física para el parto y en que cada abrazo es una oportunidad para acercarte más como pareja y no solo como una instancia de lograr placer.

Ejersexo
No hay mejor manera de mezclar negocios y placer que practicar los ejercicios Kegel durante las relaciones sexuales. Estos tonifican el área perineal en preparación para el parto, reduciendo las probabilidades de que necesites una episiotomía, como también el riesgo de un desgarro. Practicarlos con frecuencia también acelerará la recuperación postparto en esa área. Y aunque puedes hacerlos donde quieras, practicarlos durante el sexo puede duplicar el placer para ambos.

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