¿Tiene un problema digestivo?
¿Tiene un problema digestivo?

Durante el primer año de vida la caquita de tu bebé se modificará regularmente a medida que se desarrolle. De hecho, su sistema digestivo es tan cambiante que puede alterar el color dependiendo del día. Por eso se hace muy difícil determinar qué es normal para él. Aquí te damos una ayudita, conoce qué colores y texturas indican que algo anda mal.

¡La caquita de mi guagua es negrita!

Durante los primeros días después del nacimiento, tu guagua defecará meconio, una sustancia pegajosa, negra o verde oscura que se produce en los intestinos del pequeño durante el embarazo y está formada por bilis, mucosidad, células de la pared intestinal, secreciones y líquido amniótico. Si bien el meconio puede ser difícil de limpiar, su aparición es señal de que los intestinos de tu hijo están funcionando con normalidad. ¡Así que no hay de qué preocuparse!

Pasando a la segunda etapa: ¡Adiós meconio!

Luego de las primeras caquitas color negro, como la guagua solo está alimentándose de leche, por lo que no hay nada sólido que digerir, sus heces deberían ser más líquidas y fáciles de limpiar. De hecho, el funcionamiento y la unión de la mamá con su hijo es tan increíble que es tu calostro o “primera leche” la que actúa como un laxante, ayudando a empujar el meconio fuera del organismo. Una vez que te suba la leche, después de unos 3 días, las heces cambiarán. Tomarán un tono que pasará de verde-café a un amarillo intenso o mostaza, que puede tener un olor suave, será blanda (casi líquida), pero con textura, a veces de apariencia granulosa, y otras, grumosas. Respecto a la frecuencia, en las primeras semanas es posible que tu bebé haga caca durante cada toma de leche o inmediatamente después. Debes pensar que sus órganos están comenzando a funcionar, así que poco a poco su sistema digestivo se irá regulando y creará su propia rutina.

Pero si tu guagua hace cada 2 días o incluso solo una vez a la semana, no te preocupes, no hay por qué alarmarse, siempre y cuando las heces sean blandas y pasen con facilidad.

En el caso de que a tu hijo lo alimentes con leche de fórmula, notarás que sus caquitas son distintas, más voluminosas que las heces de un bebé amamantado, ya que el relleno no se digiere de manera tan completa como la leche materna, su color es amarillo

pálido o café amarillento y el olor será bastante fuerte, más similar al de las heces adultas.

Pasando los meses, la rutina infantil comenzará a modificarse. Vas a empezar a darle alimentos sólidos, las cantidades de leche van a aumentar y todo va a ir variando en un tramo de tiempo muy cortito, así que ¡ánimo!

Mi hijo ya come alimentos sólidos, ¿cómo cambiará su caquita?

Cuando introduzcas los sólidos en la alimentación de tu bebé, sus heces cambiarán mucho. Los alimentos que coma influirán directamente en el aspecto de su caquita. Por ejemplo, las comidas con colorantes o aquellos alimentos que tengan pigmentaciones naturales muy fuertes como la zanahoria o la betarraga harán un cambio. A medida que tu hijo vaya experimentando sus gustos y pruebe comidas con mayor textura, notarás que aquellas más ricas en fibras, como las pasas o el choclo, se eliminarán directamente y aparecerán enteros en el pañal, y es que aún sus órganos no se han desarrollado lo suficiente. ¡Dales tiempo, están aprendiendo! Cuando tu bebé crezca un poco más, su sistema digestivo estará lo suficientemente evolucionado para digerir la fibra con mayor eficacia. A medida que empiece a comer una variedad de alimentos, sus heces se volverán más gruesas, más oscuras ¡y mucho más olorosas!

¿Mi guagua está con algún problema estomacal?

A veces puede ser difícil saber cuándo tu hijo tiene diarrea. Como las guaguas suelen comer alimentos que no son sólidos, su caquita es líquida o semilíquida. Digamos que el signo más claro sería cuando sale de forma explosiva y con mayor frecuencia de lo común. Esta puede provocarse por la modificación en su alimentación o por alguna infección intestinal, por lo que es aconsejable estar siempre en contacto con el médico de planta, ya que tu guagua puede deshidratarse o presentar cuadros febriles.

El estreñimiento es más simple de detectar, ya que su caquita es en forma de bolitas secas y pequeñas, o grandes y duras, también pueden presentar vetas de sangre producto de la fuerza que hacen para pujar se producen fisuras anales (pequeñas heridas en la piel del ano). El estreñimiento puede ser provocado por los cambios de alimentación, por medicamentos, fiebre o por haber disminuido la cantidad de líquidos en su dieta.

Como ya comentamos, los colores y las textura de la caquita van variando rápidamente a lo largo de los meses, puesto que el sistema digestivo se está desarrollando y todo va siendo nuevo para su cuerpo, pero si tu guagua ya tiene más de 2 semanas y sus heces continúan siendo de tono verde y con una textura espumosa, puede ser que esté con alguna alergia, parásito intestinal o sea resultado del efecto secundario de algún medicamento. Es importante tener en cuenta que esto ocurre muchísimo cuando se alimenta con frecuencia, pero no bebe la leche más cremosa que es la que sale al final de la toma. Así que ya sabes, ¡debes asegurarte de que tu hijo vacíe por completo tu pecho antes de darle el otro!

Finalmente, cuando su caquita es muy pálida ¡algo no anda bien! ¿Has escuchado la canción “Me sube la bilirrubina”? Es algo similar lo que le está pasando a tu hijo, entre el 50 y el 60% de los recién nacidos presentan este problema, aunque para la mayoría de los bebés es una condición temporal e inofensiva que desaparecerápor sí sola o con un ligero tratamiento. En raras ocasiones puede ser muy grave, por lo cual es esencial que estés atenta.

Banner lateral Calo Crecer 2019
Banner lateral La Buena Ola

te podría interesar

Newsletter MamáyBebé