Tratamientos de fertilidad
Tratamientos de fertilidad
¿Cuándo consultar?

Las parejas que se someten a este tipo de procesos tienen que sortear muchos obstáculos hasta conseguir el tan esperado embarazo. Por eso, cuando finalmente lo logran, viven la espera con ansiedad. Conoce cuáles son los principales métodos de reproducción asistida.

Cuando una pareja decide tener guagua, lo hace con toda la ilusión del mundo. Sin embargo, cuando pasan meses y meses y no hay un resultado positivo, esa ilusión se convierte en ansiedad y luego en preocupación. Es ahí cuando llega el momento de consultar con un especialista.

De acuerdo a Aníbal Scarella, ginecólogo-obstetra de la Clínica Ciudad del Mar, “la infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo caracterizada por la falta de un embarazo clínico luego de 12 meses de actividad sexual sin método anticonceptivo, o por un impedimento de la capacidad reproductiva de una persona como individuo con su pareja”, explica.

Se estima que en nuestro país la infertilidad afecta entre un 10 y 15% de las parejas. Se considera que una pareja es infértil si ha intentado infructuosamente quedar embarazada durante al menos 1 año. Se trata de un diagnóstico desgarrador, que afecta emocional y sicológicamente a quienes lo padecen. Luego de los sentimientos de rabia, impotencia y dolor, normalmente estas personas optan por someterse a rigurosos tratamientos de fertilización.

Antes de empezar cualquier tratamiento, tanto la mujer como el hombre deben someterse a diversos exámenes que ayudarán al profesional a recomendar la mejor forma de continuar. Lamentablemente, el inicio del tratamiento no asegura la gestación, por lo que la paciencia y optimismo serán muy necesarios. Es frecuente que se hagan varios intentos e, incluso, diversas técnicas.

Distintos métodos
En la actualidad existen alternativas terapéuticas de baja y de alta complejidad. Dentro las primeras se encuentra la estimulación ovárica controlada, procedimiento que consiste en la administración de medicamentos que tiene como objetivo favorecer la ovulación. Esta se puede asociar a la inseminación intrauterina (IIU), popularmente conocida con el nombre de inseminación artificial. En este caso se realiza el depósito de espermios del hombre, previamente procesados en un laboratorio, en la cavidad uterina femenina.

Entre las terapias de alta complejidad se sitúan, principalmente, la fertilización in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática (ICSI). Ambas técnicas buscan estimular los ovarios de la mujer para que se produzca un número mayor de folículos (a diferencia de lo que ocurriría en un ciclo normal de ovulación en el que generalmente se produce uno) para, posteriormente y mediante un procedimiento en pabellón, extraerlos a través de una aspiración con aguja. Paralelamente se obtiene la muestra de espermatozoides del hombre y se procesa en el laboratorio.

La diferencia entre ambas radica en la forma en que se fertilizan los óvulos con los espermatozoides. En el caso de la FIV, ambos se depositan en una placa de cultivo para que ocurra la fecundación, mientras que en la ICSI, el espermatozoide se introduce en el óvulo mediante una punción.

Usualmente las parejas que buscan quedar embarazadas deben iniciar el proceso con los tratamientos de baja complejidad, para luego, y en caso de no tener éxito, continuar con las terapias más complejas. Sin embargo, el procedimiento es individualizado según cada caso.

¿Por qué no me embarazo?
Son diversas las razones por las cuales una pareja no puede quedar embarazada, siendo las causas más comunes las siguientes:
* Endometriosis, que se presenta en aquellos casos en los que el tejido endometrial (capa interna del útero) crece fuera de la cavidad.
* Daño o bloqueo de las trompas de Falopio.
* Alteraciones de la ovulación (como el síndrome de ovario poliquístico).
* Infertilidad de causa masculina.

¿Cuándo consultar?
* En mujeres mayores de 35 años, consultar a los 6 meses de exposición.
* Actividad sexual frecuente, sin protección, durante al menos 12 meses sin lograr embarazo.
* Inmediatamente si tienen antecedentes de endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, cirugías sobre trompas u ovarios, etc.

¿Qué es la ovodonación?
La donación de óvulos es un acto voluntario, altruista y confidencial en el que una mujer se los cede a otra para que puedan ser utilizados para tratamientos de reproducción asistida que estén científica y clínicamente indicados. La recepción de ovocitos donados es la técnica de reproducción asistida más eficaz, ya que se basa en el uso de gametos procedentes de mujeres jóvenes y sin patologías reproductivas y, por tanto, de alta calidad biológica.

La probabilidad total de gestación tras 4 ciclos de donación de ovocitos puede alcanzar el 90%. Este tratamiento está indicado para mujeres de edad avanzada; con insuficiencia ovárica primaria; para aquellas que no pueden utilizar sus propios ovocitos por mala calidad o por enfermedades hereditarias; para quienes hayan tenido fallos repetidos en técnicas de reproducción asistida; para mujeres con ovarios inaccesibles para la obtención de ovocitos; y para quienes han sufrido abortos repetitivos.

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