¿Tu hijo ya hizo esto?
¿Tu hijo ya hizo esto?
Cosas que tiene que hacer antes de los 3 años

Jugar con barro, subir a un árbol, inventar palabras, ensuciarse… Estas y muchas más son algunas de las cosas que los niños deberían hacer por lo menos una vez antes de los 3 años.

Subirse a un árbol, jugar con la comida y pelear con el papá son solo algunas de las cosas que los menores deben realizar. Ellos necesitan experimentar, aprender y relacionarse con el entorno.

Muchas veces los padres se preocupan de que sus hijos no se manchen, que no desordenen, que no ensucien… y se olvidan de que son niños, y de que para que aprendan y conozcan el mundo es necesario que toquen los objetos, que jueguen y que experimenten. Asimismo, algunos tienden a creer que los menores necesitan juguetes caros o el que está de moda para entretenerse, pero la verdad es que ellos son felices con las cosas más simples, como una cuchara de madera, un llavero o una caja de cartón. Estos objetos cotidianos les permiten tener experiencias sensoriales estimulantes, desarrollar su imaginación y trabajar la concentración en muchos casos en mayor medida que los juguetes de plástico repletos de colores, luces y botones.

Así, estas son algunas de las cosas que todo infante debería hacer antes de los 3 años.

Hacer una guerra con papá
Por lo general, estas terminan con ambos muertos de la risa revolcándose en el suelo. Esto sirve para que el pequeño aprenda a controlar su fuerza y a estimular la creatividad.

Ponerse una peluca de tallarines
Esto es parte del crecimiento y no se preocupen que algún día acabará, pero mientras tanto, paciencia, porque tu hijo está aprendiendo a comer.

Jugar con barro y agua
La mejor manera de disfrutar es permitir que tu hijo se manche. Dales libertad para que se aleje de ti (dentro de unos límites) y explore.

Regalonear juntos
Busca cualquier oportunidad para demostrarle física y emocionalmente lo mucho que lo quieres. Los besos, abrazos, cosquillas, caricias, una siesta abrazados… nada más placentero que regalonear sin necesidad de palabras.

Aprender canciones
Bailen y escuchen distintos estilos y ritmos musicales. Eso le ayudará a desarrollar la pulsación interna. Si además lo dejas que cante y lo haces con él, contribuirás a su adquisición del lenguaje.

Dar vueltas hasta caerse de poto
Esto le servirá para tener más control sobre su equilibrio y le será muy útil en el futuro para aprender a subir y bajar escaleras.

Bañarse con la mamá
Para una guagua, el contacto piel con piel en el agua a temperatura corporal es como volver al útero.

Construir un club
Ya sea con palos, hojas o cosas que saque de la casa, permítele a tu hijo esconderse y hacer volar su imaginación creando refugios caseros.

Subir árboles
Aunque le cueste, anímalo a que lo siga intentando y celébrale su acción cuando lo logre.

Observar bichos
Enséñale a respetar las plantas y los animales.

Recolectar frutas, semillas, palos y flores
Trata de no guiarlo mucho e intenta disfrutar. De esta manera, no solo le estarás dando un buen ejemplo, sino que además ¡lo pasarás bien!

Relacionarse con otros niños
Jugar con otros pequeños lo obliga a desarrollar habilidades y estrategias. En la casa todo es suyo, en el parque o en la plaza sentirá curiosidad por los juguetes de los demás, pero no querrá que le toquen los suyos. Aquí es cuando aprenderá a compartir.

Cuidar las plantas
Si tienes espacio, armen un pequeño huerto. Los niños aprenden a través de la experiencia y esto le ayudará a fomentar su imaginación, observar y cuidar de algo.

Inventar palabras
Esto pasará en contadas ocasiones y no sucede nada si las incorporan a su lenguaje por un tiempo… Aprovecha de reírte un poco y luego podrás corregirlo.

Escuchar el canto de los pájaros y oler flores
A través de la experiencia de los sentidos vitales, del tacto, el movimiento y el equilibrio, se favorecen las redes y conexiones internas que beneficiarán la óptima maduración biológica, despertando las ganas de aprender y de explorar.

Sacar el instinto animal
El juego sirve para ejercitar los instintos y prepararlos para la vida. Así como los cachorros de los tigres, por ejemplo, juegan por instinto a cazar y a morder, los niños saltan, luchan y corren.

Disfrazarse de superhéroe
No tiene nada de malo que un día tu hijo te acompañe a comprar disfrazado o que arme su escondite en la mitad del living.

Saludar a todos
Con esto el mundo de tu hijo se amplía, adquiere habilidades sociales y se expone a situaciones nuevas. Llévalo a todas partes, cuantas más experiencias tenga en sus primeros años, más preparado estará para lo que viene después.

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